Llegan las armas

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Con más de sesenta mil fallecidos en los 170 países del globo terráqueo donde asola la pandemia del Covid19, pero en cambio más de 250 mil recuperados, en lo que llega la vacuna ha aparecido un aliado efectivo para contrarrestar la letalidad y ampliar mucho más la brecha entre el éxito y el fracaso en el combate a la enfermedad: la hidroxicloroquina, un potente inmunomodulador de efectos tóxicos mínimos y prevenibles, que desde siglos atrás se empleaba de manera exitosa la función inmunitaria en pacientes con malaria, lupus y artritis reumatoide.

Ha sido probada con resultados muy satisfactorios en pacientes con Covid19 y la Food And Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos ha aprobado su uso para acelerar la recuperación de las personas con el nuevo coronavirus.

Las autoridades dominicanas han hecho acopio de esa experiencia y después de probar resultados han apelado tanto a la hidroxicloroquina de 200 miligramos como al fosfato de cloroquina de 250 como opción para devolver a todos los que han dado positivo al Covid19 a la normalidad. Desde el pasado viernes cuando llegó el primer lote de 50 mil hidroxicloroquina se empezó a administrar tanto a pacientes hospitalizados como a los que están en aislamiento domiciliario.

Esto varía el panorama de impotencia que se limitaba a buscar respiración mecanizada y atenciones intensivas a los que se agravaban, auxiliándoles el trance crítico con un medicamentos de altos costos, imposible de suministrar a todos en caso de un crecimiento desbordado de pacientes.

De ese lado, ya hay un factor que indica que la batalla será ganada, pero por otra parte se trata de acelerar el proceso para la disposición más rápida de una vacuna. Esta semana la Universidad de Pittsburgh informó que dispone de una vacuna para el SARS-Cov-2, como denomina lo comunidad científica, que probada en ratones produce anticuerpos específicos en cantidades suficientes para combatir al Covid19.

Lo que se trata es que en vez del año que los protocolos requieren para pruebas en humanos, se adopte una metodología frente a la emergencia que haga posible su disposición en varios meses. En ese caso la FDA, que ya ha autorizado pruebas en humanos, tiene la decisión final.

Esta es la primera pandemia realmente global que ha conocido la humanidad, que además tiene otra particulares, llega primero a través de los más ricos, antes de adquirir su masificación.

Pero el mismo desarrollo tecnológico que ha reducido a su mínima expresión las pandemias, endemias y epidemias anteriores, reducirá el impacto de esta y la dejará como una referencia inolvidable del primer cuarto del siglo XXI.

Lo lamentable es que al dejarla como un virus más de los que nos frecuentan y se combaten con herramientas al alcance de todos, entonces el mundo tendrá que sacudirse de las secuelas, algunas irreparables como la partida de seres queridos que se fueron antes de que se dispusieran de tratamientos efectivos y de la vacuna que con más ansiedad de se ha aguardado.

El mundo no encontró más opción para contener el contagio que la del aislamiento social que ha paralizado la economía y que será un factor de agudizamiento de todas las precariedades de los más pobres, y de regreso a la pobreza de millones que rompían con el cerco de la pobreza.

Pero aunque no será fácil y se requiere de experiencia, las maquinarias apadas podrán ser encendidas cuando amaine la tormenta y seguiremos adelante.

Por JULIO MARTINEZ POZO

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