33% aumentan las víctimas mortales por la violencia doméstica en medio de la pandemia en la Gran Manzana

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El COVID-19, el confinamiento y el aislamiento social activó en la ciudad de Nueva York una estruendosa alarma: muchas más víctimas de agresores intrafamiliares o de género, estaban más expuestas en un clima de crisis económica, desempleo y tensión por el encierro que implica la pandemia. Este Octubre cuando se conmemora el mes de la concientización de la violencia doméstica se demuestra que los cálculos de los expertos no fueron erróneos.

En el apogeo de la cuarentena obligatoria por la crisis de salud pública en la Gran Manzana, la violencia doméstica en los cinco condados tomó dimensiones gigantescas.

Aunque las denuncias en las diferentes comisarías en el Departamento de Policía de la ciudad de Nueva York (NYPD) no aumentaron de manera significativa, con respecto al 2019, sí se registró un alza en las muertes en medio de situaciones vinculadas con conflictos familiares y de pareja.

Si se pone la lupa en los complejos de vivienda pública de la ciudad (NYCHA), en los primeros seis meses de 2019, se generaron 7,362 llamadas a las comisarías policiales por casos de abuso doméstico, mientras que este año marcado por el COVID-19 se reportaron 6,998 en el mismo periodo.

Pero hay una diferencia dolorosa. El número de víctimas fatales en 2020, se duplicó en estas localidades en un 100%.

Pero no solo las cifras policiales que apuntan a un aumento del 33% de las muertes, en comparación con el año pasado, describen este flagelo.

Persisten otros indicadores. Organizaciones como Santuario para Familias (SFF), que al igual de decenas de coaliciones atienden a los sobrevivientes de la violencia familiar, han reportado que las solicitudes de ayuda entre abril, mayo y junio se dispararon hasta en un 300%.

La directora del Centro Legal de SFF, Dorchen Leidholdt, razonó ante medios locales que “la pandemia les dio a los abusadores una poderosa herramienta de control porque sus víctimas estaban mucho más cerca de ellos, 24 horas al día, siete días a la semana en muchos casos. Y el encierro le complicaba aún más buscar fuentes de apoyo y asistencia”.

De manera oficial, las comisarías 43, 44 y 48 de El Bronx, además de la 67 (Flatbush) y 75 (East New York) en Brooklyn es donde más quejas de violencia doméstica ha recibido la Uniformada en toda la ciudad.

Durante la pandemia se estima que aumentó en 30% los casos de violencia intrafamiliar. (Foto: Archivo)
“Descubrí que vivía con un monstruo”
El confinamiento, a juicio de los expertos, llevó a personas que nunca experimentaron violencia a vivir situaciones de maltrato por primera vez y a quienes de manera regular eran blanco de agresiones, a vivir ataques más continuos e intensos.

Esta tendencia la ilustra el caso de Adriana Gómez una inmigrante venezolana de 45 años, residente de Queens, quien luego de cinco años de convivencia con su pareja dominicana, narró a El Diario que en medio de la pandemia descubrió “a una persona que no conocía”.

“Cuando las cosas se empezaron a complicar porque perdió el trabajo, primero se puso de mal humor, porque tenía que estar encerrado. Su madre lamentablemente murió de COVID-19 en mayo. Eso lo puso contra el suelo. Empecé a recibir ataques verbales por primera vez. Yo le perdonaba porque entendía que estaba muy deprimido”, comparte Adriana quien trabaja como asistente de radioterapias en un centro hospitalario en Manhattan.

Adriana al observar que la persona “amable y alegre” que conoció se estaba convirtiendo en “un monstruo” decidió exigirle que se fuera de la casa porque el contrato de renta estaba solo a su nombre.

“Muchas mujeres dependen de sus parejas. No era mi caso. Al observar que esta situación lo había convertido en un patán, luego de cuatro meses de encierro, le exigí un día domingo que se fuera. No resistía más tenerlo cerca”.

La exigencia de la inmigrante con 15 años residiendo en la Gran Manzana se convirtió en una verdadera “bomba de tiempo”.

“Yo me estaba duchando. Entró a la fuerza y me golpeó contra la pared diciéndome que se iba, pero me iba a dar una ‘despedida’. Yo como pude me defendí y llamé a la policía. Todo el proceso judicial ha sido muy lento por el tema del cierre de las cortes. Yo no dudé en denunciar. No dependo para nada de él. Pero sé que no es el caso de la mayoría que depende económicamente de su pareja”, explicó la suramericana.

La Ciudad inicia una jornada para reiterar a los sobrevivientes con cuáles recursos cuentan de manera segura y confiddencial. (Foto Archivo Mariela Lombard)
NYC se viste de color púrpura
Este mes en donde mundialmente se encienden luces para quienes están en las sombras de este flagelo busquen ayuda, la Oficina del Alcalde contra el fin de la Violencia Doméstica y de Género (ENDGBV) en medio de la pandemia tiene un mayor desafío: si bien muchas personas se quedan en casa para mantenerse a salvo del virus, muchas víctimas pueden estar con sus abusadores experimentando más aislamiento social que antes.

En un informe compartido por ENDGBV denominado “Enfoque restaurativo ante parejas violentas” se ratifica un aumento considerable en las tasas de victimización en las comunidades de Nueva York. Y se ratifica que las “encuestas de sobrevivientes a nivel nacional muestran que la mayoría de los perjudicados, ni llaman a la policía, ni buscan la intervención judicial”.

Este jueves en medio de la certeza de que existe un mayor riesgo para las víctimas silenciosas de la violencia doméstica y de género, varias instituciones invitan a la comunidad a conocer sobre los recursos que cuenta la Gran Manzana contra este flagelo, además de participar en una serie de iniciativas para solidarizarse con los sobrevivientes vistiendo de púrpura.

Además, múltiples edificios públicos y privados en toda la ciudad mostrarán su apoyo al iluminar sus lugares en púrpura, tal es el caso del Yankee Stadium, The Arsenal en Central Park, la sede de la Alcaldía en el Bajo Manhattan, el terminal de ferry de Whitehall, el edificio de la corte en El Bronx y el Queens Borough Hall.

Eventos para crear conciencia
Jueves 22 de Octubre a las 6 P.M
Conferencia Virtual: “El abuso facilitado por la tecnología”. Copatrocinado por ENDGBV, C.A. Goldberg PLLC, Santuario de Familias, el Grupo de Trabajo sobre Abuso Sexual Cibernético de Nueva York y el Día Uno, abordarán temas como los efectos del abuso facilitado por la tecnología en la población joven y la justicia para los sobrevivientes a través de la ley y otros recursos.

27 de Octubre a las 6 pm
Evento Virtual: “Esperanza en la fe”. Es organizado por ENDGBV, la Unidad de Asuntos Comunitarios del Alcalde y el Centro para la Fe y la Alianza Comunitaria. Se ofrecerán testimonios para inspirar a los líderes religiosos y la comunidad para hablar de todas las formas de violencia doméstica y de género.

28 de Octubre a las 6 pm
Ayuntamiento a los sobrevivientes de Brooklyn, en donde ENDGBV y las organizaciones comunitarias locales organizarán un ayuntamiento virtual para escuchar directamente a los sobrevivientes sobre sus experiencias y necesidades (antes y durante COVID-19).

29 de Octubre a las 10:30 pm
Se realizará el panel virtual: “No estás solo: una noche con voces de sobrevivientes”: organizado por el Comité de VOCES dirigido por sobrevivientes de ENDGBV y la Biblioteca Pública de Brooklyn, para que las sobrevivientes debatan sobre temas domésticos y de género -basada en violencia y los recursos disponibles en la ciudad de Nueva York.

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