El gobernador de Quisqueya

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POR MAXIMO CAMINERO

En el libro “Décadas” acerca de los viajes y descubrimientos de Cristóbal Colon, de Pedro Martír De Anglería (1457- 1526), se le ocurrió la “brillante idea” de utilizar el vocablo hebreo “kjizquiyá” para definir con pomposidad a la isla joya de la corona (la Hispaniola) y de paso, “develar” sus raíces sefarditas.

“Kezqueyah”, cuyo significado es “mi fortaleza”.

Con el tiempo y con el marcado interés de alejarnos del nombre -sí Taino de Haití (tierra de montañas o montañosa)- los dominicanos adoptamos como “bueno y valido” el nombre de Quisqueya y hasta le dimos un bello significado: “Madre de todas las tierras”.

César Nicolás Penson publicó en el periódico El teléfono en el año 1891, que este nombre de Quisqueya era evidente que no era de raíz indígena y que los primeros en escribirlo fueron Herrera y Gómara para darle al almirante la ilusión de haber encontrado en el extremo Oriente “la ciudad del cielo” de Marco Polo o como le llamaban Guisay o Quinsay distorsionándose en Quisqueya…

Al escribir Emilio Prud’Homme el himno dominicano en el 1883, se vivía el ardor de las luchas contra el vecino estado de Haití, que se había apoderado del nombre con el que se denominó a la isla completa hasta el año de 1933, cuando la junta geográfica de los Estados Unidos para evitar confusiones con las dos naciones, decidió denominar a toda la isla como “hispaniola”.

Dicho todo esto, creo que hay que indagar más en el asunto y sí de hecho, el nombre de Quisqueya es “un accidente vocal” pues bienvenido sea.

Lo importante es asumir que nos inventamos una identidad mezclada de muchas fuentes y que el resultado es lo que hoy somos, un pueblo “libre” y soberano…?

Humm, eso no lo tengo claro. No Conozco los detalles de la historia de nuestra isla, pero sí los abandonos, la indiferencia y los ultrajes por los que han pasado casi todos los que la han habitado.

Desde los primeros nativos, Arawaks, Tainos, Caribes. Pasando por colonos españoles, africanos, franceses entre otros.

Hemos dependido en gran medida de lo que producimos y exportamos, y las grandes potencias nos han dominado y manipulado a su antojo desde el mismo descubrimiento en el 1492.

Cuando “logramos” hacernos “independientes”, en el 1844, todavía abrigábamos la nostalgia de ser protegidos por las potencias de la época; Inglaterra, España, Francia, Portugal y hasta Holanda.

Para desembarazarnos de todos, tuvimos que ser creativos y, como quisqueya estaba en dudas, tomamos el nombre de la orden de los “dominicos” cuyo fundador fue Domingo De Guzmán en el año 1216.

Juan Pablo Duarte, conocedor de estos frailes emprendedores y valientes, con excepción de los inquisidores, se inspiró en el más humanista y combatiente de todos Fray Bartolomé De Las Casas.

Defensor acérrimo de los derechos humanos de todos los originarios habitantes de las nuevas tierras.

Así surge el nombre de “dominicanos” para todos los nacidos en el lado Este de la Isla de la Hispaniola…

¿somos realmente independientes? ¿hemos logrado desembarazarnos de todos los conquistadores, piratas, invasores, malos criollos etc. etc. etc.?

A mí me queda clarísimo que no. Las instrucciones ahora vienen de Washington, bueno, desde hace tiempo que vienen de allí.

Se apropiaron de nosotros a principios del siglo 20. Han colocado a sus “gobernadores” coloniales y sacado a los rebeldes cuando se les pasaron de la raya.

Auparon a Trujillo por 30 años y luego lo mataron. Sacaron a Juan Bosch y colocaron a Balaguer y así, han ido dando “instrucciones” a sus Gobernadores “nuestros presidentes”.

Hoy nos dicen; nada de negocios con China, y así el nuevo gobernador de Quisqueya lo anuncia.

Hoy vivimos 2 millones de quisqueyanos en los Estados Unidos, súbditos de la realeza norteamericana. Producto de sus crímenes e imposiciones para beneficiar sus corporaciones…y todavía tenemos que agradecerles el gesto…

Puerto Rico votó hace unos días porque se les integrara como un Estado más de la unión norteamericana.

Los dominicanos deberíamos “decidir” si aceptamos ser “abiertamente” una colonia norteamericana y así evitarnos las largas filas y las humillaciones al buscar visa en la embajada gringa o retomar ese nombre “inventado” y cuyo significado es “mi fortaleza”.

Quisqueyanos valientes alcemos…

Para un hombre de mundo, como yo, las pertenencias nacionalistas no son más que motivos de divisiones y odios. Pero la equidad debe ser un factor que complemente esta afirmación.

Los dominicanos no debemos aceptar imposiciones ni chantajes y menos de quienes por décadas nos han impuesto sus deseos a base de sangre y fuego.

No votamos por un gobernador, votamos por un presidente y hace tiempo es la hora de que podamos escoger nuestro mejor destino. !Total! !En nuestra historia hemos pasado de todo! !Salud! mínimo caminero

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