‘Mesa Común’, el programa que ‘mata dos pájaros de un solo tiro’ en NYC: alimenta a necesitados y salva restaurantes

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Nueva York es una de las ciudades más ricas del mundo, pero, es evidente que el hambre se pasea a diario en miles de hogares vulnerables en los cinco condados, algo que la pandemia del COVID-19 agravó.

Y aunque la Ciudad y el Estado han invertido más de $200 millones de dólares para hacer frente a la promesa de que ningún neoyorquino aguante hambre, también han surgido programas independientes para ayudar a los necesitados. Uno de ellos es el llamado ‘Common Table’ (Mesa Común), nacido en plena crisis del coronavirus, y que le ha dado de comer a cientos de personas vulnerables, y de paso se ha convertido en salvavidas para 25 restaurantes de la ciudad, mayormente latinos.

Así lo asegura Rosa García, dueña desde hace 7 años del restaurante ‘Mott Haven Bar & Grill’, en El Bronx, quien confiesa que gracias a la iniciativa ‘Mesa común’ pudo mantenerse en pie, seguir ofreciendo empleo a sus 10 trabajadores y sentir que está ayudando a los más necesitados.

“Yo tuve que cerrar cuando comenzó la pandemia en marzo del 2020, con mucha angustia, pero luego en mayo me enteré de este programa, a través de World Central Kitchen, y así pudimos seguir trabajando, preparando unas 1,200 comidas cada mes, que se entregan directamente a familias, muchos de ellos adultos mayores, a través de repartidores. Eso nos salvó”, comentó la empresaria dominicana. “No hay duda que fue gracias a ese programa que pudimos estar aquí, o si no, otra hubiera sido la historia”.

La dominicana explica que el programa, que sirve a personas que se han registrado previamente, además tienen en cuenta las necesidades particulares de los clientes y trabaja bajo la premisa de promover “calidad nutricional y buen sabor”.

“Hay otros programas de alimentos que le llevan a la gente lo que haya y hay otros donde abren comedores para que la gente recoja sus comida, pero lo bueno de este, además de que nos da la posibilidad de seguir trabajando y no irnos a la quiebra, es que trabaja en zonas muy necesitadas como esta parte de El Bronx y la gente puede elegir qué quiere comer”, aseguró la restaurantera. “Aquí la comida siempre es fresca y las personas que piden sus órdenes pueden solicitar vegetales, proteína y estamos cambiando el menú todos los días para que la gente vulnerable también sienta que tiene poder de decisión en lo que come. Eso es lo que ofrece un restaurante”.

Demi de Jesús, empleada del restaurante Mott Haven Bar & Grill, quien ha estado trabajando alistando comidas del programa, se mostró agradecida con la posibilidad de tener un empleo, al tiempo que sirve a su comunidad.
“Uno se siente bien de saber que está ayudando, y con comida sana, y a la vez tener trabajo da tranquilidad”, dijo la joven.

Más de 107,000 comidas repartidas
‘Common Table’, la iniciativa creada en mayo del 2020 por el candidato a la Alcaldía Shaun Donovan, que trabaja bajo la batuta de World Central Kitchen y Rethink Food NYC, en llave con organizaciones comunitarias, según datos manejados por el programa, ha repartido desde mayo pasado más de 107,000 comidas, directamente a familias que sufren inseguridad alimentaria. La meta del programa es que las autoridades municipales y estatales integren a los restaurantes en las soluciones de seguridad alimentaria, “matando dos pájaros de un solo tiro”, al ofrecer trabajo a negocios y comida a los más pobres.

“(Cuando empezó la pandemia) sabíamos que las redes de seguridad social existentes, como los bancos de alimentos, se verían abrumados y se necesitarían nuevas soluciones, así que WCK comenzó a activar restaurantes para alimentar a sus comunidades y nos unimos a Shaun para lanzar Common Table en la ciudad de Nueva York, tomando nuestro modelo de restaurantes para la gente y creamos un sistema para identificar y registrar hogares con inseguridad alimentaria que pudieran comenzar a recibir comidas diariamente de un restaurante local”, aseguró Nate Mook, director ejecutivo de World Central Kitchen.

El ejecutivo explicó que el programa WCK Direct hace que cientos de hogares que se alimentan de 25 restaurantes en vecindarios severamente afectados por la pandemia, como Brownsville, en Brooklyn, Corona, en Queens, Mott Haven, en El Bronx, y el Lower East Side y Harlem, en Manhattan, pueden enviar mensajes de texto para pedir comidas para recoger o llevarlas a sus casas, en un esquema de múltiples beneficios.

“Hemos entregado más de 100,000 comidas, apoyado a las familias con hambre, devuelto dinero a los negocios locales y mantenido con empleo a los neoyorquinos”, agregó Mook.

“Mesa Común nos salvó”
Keneth Mcpartlin, quien había inaugurado junto a su esposa dominicana el restaurante ‘Hudson Smokehouse’, en El Bronx, apenas 7 días antes de que se hizo la declaratoria de la pandemia del COVID-19 en Nueva York y se dio la orden del cierre de negocios, también mencionó que el programa ‘Mesa Común’ fue su regreso a la vida.

“Nosotros no estaríamos abiertos si no fuera por esta ayuda. Eso nos salvó, y aunque empezamos llevando comida a hospitales y estaciones, ‘common table’ hizo un cambio muy bueno, haciendo que la gente pueda elegir y que nosotros podamos seguir teniendo abierto el sitio y dando trabajo a nuestros empleados”, aseguró el pequeño empresario.

Johanna Salazar, directora de Food Stream Network, quien estuvo involucrada desde el lanzamiento del programa de ayuda a restaurantes y a personas con hambre, destacó que este plan de paso evita que haya desperdicio de recursos.

“Nosotros estábamos mirando cómo enfrentar la inseguridad alimentaria de una manera sostenible, y con ‘Common table’ pudimos ver una transformación, que debería ser replicada por la Ciudad, porque no solo se garantiza que la gente tenga comida deliciosa y sana, sino que se hace directamente con restaurantes de los vecindarios, promoviendo la protección de esos negocios locales mientras alimentan a sus comunidades”, dijo la colombiana. “Aquí solo se prepara el número de comidas que se piden, es decir que no hay desperdicio y hemos visto que funciona”.

Respeto a la cultura y religión
Shaun Donovan, creador de la iniciativa, y antiguo funcionario de la Administración Obama, dijo además que el programa no pasa por alto aspectos como la cultura y la religión en asuntos de alimentación, promoviendo el respeto a que los beneficiarios puedan decidir qué comer y no que se les imponga, y aborda al tiempo el hambre y el empleo.

“Con esta iniciativa vimos que puede resolverse dos problemas al tiempo: uno, la inseguridad alimentaria y también desarrollo económico, pues sabemos que hay muchos latinos trabajando en restaurantes que fueron devastados por la pandemia”, comentó Donovan, quien criticó que el alcalde De Blasio no haya aceptado impulsar en la ciudad ese sistema para echarle la mano a restaurantes que hubiesen podido salvarse. “El objetivo del programa es cambiar también la manera de responder a la crisis alimentaria, mostrando cómo se debe atender la emergencia y la necesidad de comida, no solo en tiempo de pandemia, sino en todo momento”.

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