Sin Dios no quiero nada.
que despierta el alma?
Lunes 1 de diciembre…
Se abre el telón de la Navidad y el mundo parece sonreír distinto.
Desde ya huele a cerdo horneado, a jengibre cálido, a uvas
frescas y a calles encendidas. Los rostros se iluminan, las miradas se suavizan, y hasta el frío parece una caricia que nos recuerda que la vida, cuando quiere, también abriga.
Y claro… hay doble sueldo, eventos y romo por pipá, que diciembre viene con licencia «hasta la amanezca» 
Recuerden…
La vida no concede prórrogas. Es hermosa y hay que vivirla con intensidad. No esperen para ese libro que llama, ese café pendiente, ese trabajo que impulsa, ese curso que transforma, ese viaje que susurra, ese abrazo que estremece, ese amor que desvela, o esa locura bendita que les rondó la cabeza al despertar.
La felicidad es aquí y ahora, en este instante sencillo que se vuelve eterno cuando se vive con ganas, humildad y respeto.
¡Sé feliz!








