{"id":143085,"date":"2026-09-16T02:33:26","date_gmt":"2026-09-16T02:33:26","guid":{"rendered":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=143085"},"modified":"2026-09-16T02:33:26","modified_gmt":"2026-09-16T02:33:26","slug":"el-hombre-que-decidio-prestarle-su-voz-al-bosque","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=143085","title":{"rendered":"El hombre que decidi\u00f3 prestarle su voz al bosque"},"content":{"rendered":"<p>La fascinante vida de Miguel Francisco Canela L\u00e1zaro comenz\u00f3 en Santiago de los Caballeros, donde naci\u00f3 en 1894. Agrimensor, m\u00e9dico, investigador, monta\u00f1ista y conservacionista, fue, sobre todas las cosas, un dominicano que comprendi\u00f3 tempranamente que defender nuestros bosques era defender la vida misma.<\/p>\n<p>Canela L\u00e1zaro naci\u00f3, podr\u00eda decirse, con tierra en las manos y r\u00edos en la voz. Cuando se escriba con justicia la historia de la conservaci\u00f3n de los recursos naturales en nuestro pa\u00eds, su nombre deber\u00e1 ocupar un lugar privilegiado. No por los cargos que desempe\u00f1\u00f3 ni por los titulares que pudiera haber conquistado, sino porque durante d\u00e9cadas estuvo all\u00ed donde muchos prefirieron mirar hacia otro lado: frente a la tala, frente al fuego y frente a la indiferencia.<\/p>\n<p>Fue, en cierta manera, el guardi\u00e1n que le dio voz al bosque. Comprendi\u00f3 algo que todav\u00eda hoy necesitamos repetir: el bosque no es solamente un hermoso paisaje. Es una f\u00e1brica de agua, protector de los suelos, refugio de la biodiversidad y garant\u00eda de supervivencia para las comunidades.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1150302\" class=\"wp-caption alignleft\" aria-describedby=\"caption-attachment-1150302\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1150302\" src=\"https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/miguel-300x169.png\" sizes=\"auto, (max-width: 376px) 100vw, 376px\" srcset=\"https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/miguel-300x169.png 300w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/miguel-768x432.png 768w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/miguel-150x84.png 150w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/miguel-444x250.png 444w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/miguel.png 896w\" alt=\"\" width=\"376\" height=\"212\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1150302\" class=\"wp-caption-text\">Miguel Francisco Canela L\u00e1zaro<\/figcaption><\/figure>\n<p>Entendi\u00f3 la importancia de la Cordillera Central, ese formidable sistema monta\u00f1oso donde nacen algunos de nuestros principales r\u00edos. Su conservaci\u00f3n le preocupaba de manera especial porque sab\u00eda que cada extensi\u00f3n de bosque destruida, cada corriente afectada por la erosi\u00f3n y cada especie que desaparec\u00eda silenciosamente representaban una amenaza para la vida.<\/p>\n<p>Luis A. Jim\u00e9nez, integrante de la familia Canela y con estudios de posgrado en ciencias sociales en Texas A&amp;M University, Harvard y el MIT, ha publicado un libro bien documentado bajo el t\u00edtulo\u00a0<b>Canela L\u00e1zaro, genio desconocido.<\/b>\u00a0Es una obra de investigaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n de afecto y reconocimiento. Jim\u00e9nez, igualmente amante de las monta\u00f1as, tuvo la oportunidad de conocer, en el ambiente familiar, a aquel m\u00e9dico, cient\u00edfico y monta\u00f1ista excepcional.<\/p>\n<p>El pr\u00f3logo del libro ofrece una descripci\u00f3n reveladora del personaje. Destaca su extraordinaria capacidad para perseverar, con gentileza y desprendimiento personal, en un prop\u00f3sito que convirti\u00f3 pr\u00e1cticamente en misi\u00f3n de vida: amar la naturaleza como a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Su curiosidad intelectual lo llev\u00f3 a la investigaci\u00f3n anat\u00f3mica en Francia y a la exploraci\u00f3n cient\u00edfica de las monta\u00f1as m\u00e1s elevadas de nuestro territorio. Pero tambi\u00e9n hay que resaltar su valent\u00eda. No se dej\u00f3 intimidar por quienes utilizaban el poder para depredar bosques y r\u00edos.<\/p>\n<p><b>Adelantado a su tiempo<\/b><\/p>\n<p>Un episodio documentado permite comprender hasta qu\u00e9 punto se adelant\u00f3 a su tiempo. En 1924, junto con Juan Bautista P\u00e9rez Rancier, advirti\u00f3 sobre el grave peligro que amenazaba las cabeceras del Yaque del Norte y plante\u00f3 protegerlas mediante la adquisici\u00f3n y delimitaci\u00f3n de terrenos. En 1926 continuaron las labores de exploraci\u00f3n y conservaci\u00f3n que condujeron a la delimitaci\u00f3n del llamado\u00a0<i>Vedado del Yaque,<\/i>\u00a0antecedente de lo que posteriormente ser\u00eda el Parque Nacional Armando Berm\u00fadez.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1150303 alignleft\" src=\"https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/canela.png\" sizes=\"auto, (max-width: 180px) 100vw, 180px\" srcset=\"https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/canela.png 180w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/canela-61x95.png 61w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/canela-160x250.png 160w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/canela-141x220.png 141w\" alt=\"\" width=\"180\" height=\"281\" \/><\/p>\n<p>Hace m\u00e1s de un siglo, estos dominicanos comprend\u00edan la relaci\u00f3n inseparable entre \u00e1rboles, monta\u00f1as, agua y supervivencia humana. Hablaban de proteger las cabeceras de los r\u00edos cuando la conservaci\u00f3n ambiental estaba muy lejos de ocupar el espacio que tiene actualmente entre las preocupaciones mundiales.<\/p>\n<p>Y, sin embargo, cien a\u00f1os despu\u00e9s seguimos enfrentando incendios forestales, tala ilegal, agricultura de monta\u00f1a sin controles suficientes y presiones econ\u00f3micas sobre nuestras \u00e1reas protegidas. Seguimos aprendiendo, algunas veces demasiado tarde, una verdad elemental: cuando desaparece el bosque, comienza tambi\u00e9n a desaparecer el agua. Por eso, recordar a Canela L\u00e1zaro no es solo un ejercicio de justicia hist\u00f3rica. Es tambi\u00e9n una advertencia.<\/p>\n<p>Los hombres que se adelantan a su \u00e9poca suelen pagar el precio de ser poco comprendidos mientras viven y poco recordados despu\u00e9s de muertos. Pero las ideas verdaderamente grandes sobreviven a quienes las proclamaron. Canela L\u00e1zaro nos dej\u00f3 una que conserva intacta su vigencia: proteger el bosque es proteger el agua, y proteger el agua es proteger la vida.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s haya llegado el momento de escuchar, un siglo despu\u00e9s, al hombre que decidi\u00f3 prestarle su voz al bosque.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fascinante vida de Miguel Francisco Canela L\u00e1zaro comenz\u00f3 en Santiago de los Caballeros, donde naci\u00f3 en 1894. Agrimensor, m\u00e9dico, investigador, monta\u00f1ista y conservacionista, fue, sobre todas las cosas, un dominicano que comprendi\u00f3 tempranamente que defender nuestros bosques era defender la vida misma. 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