{"id":143276,"date":"2026-09-18T01:57:04","date_gmt":"2026-09-18T01:57:04","guid":{"rendered":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=143276"},"modified":"2026-09-19T19:05:00","modified_gmt":"2026-09-19T19:05:00","slug":"la-corrupcion-bajo-gobiernos-reformistas-perredeistas-y-peledeistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=143276","title":{"rendered":"La corrupci\u00f3n bajo gobiernos reformistas, perrede\u00edstas y pelede\u00edstas"},"content":{"rendered":"<p>La corrupci\u00f3n administrativa no apareci\u00f3 en la Rep\u00fablica Dominicana al finalizar el gobierno del presidente Salvador Jorge Blanco en 1986. Tampoco desapareci\u00f3 con el proceso judicial que se le sigui\u00f3 ni puede atribuirse exclusivamente a un partido pol\u00edtico o a una determinada etapa de nuestra historia.<\/p>\n<p>El tema se debati\u00f3 durante los doce a\u00f1os del presidente Joaqu\u00edn Balaguer, entre 1966 y 1978; durante los gobiernos del Partido Revolucionario Dominicano, desde 1978 hasta 1986; nuevamente bajo Balaguer, entre 1986 y 1996, y en todas las administraciones posteriores.<\/p>\n<p>La corrupci\u00f3n ha sido denunciada bajo gobiernos reformistas, perrede\u00edstas y pelede\u00edstas. Ha cambiado de m\u00e9todos, protagonistas y dimensiones, pero contin\u00faa siendo uno de los grandes problemas de la administraci\u00f3n p\u00fablica dominicana.<\/p>\n<div><b>Jorge Blanco<\/b><\/div>\n<p>Por eso, al recordar el proceso seguido contra el doctor Jorge Blanco, debemos evitar la tentaci\u00f3n de presentar aquel episodio como si hubiera sido el comienzo de la lucha dominicana por la moralidad p\u00fablica.<\/p>\n<p>Jorge Blanco gobern\u00f3 desde el 16 de agosto de 1982 hasta el 16 de agosto de 1986. Durante su administraci\u00f3n, el pa\u00eds atraves\u00f3 una severa crisis econ\u00f3mica, las consecuencias del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y las dolorosas protestas populares de abril de 1984.<\/p>\n<p>Cuando Joaqu\u00edn Balaguer regres\u00f3 al poder en agosto de 1986, distintos sectores comenzaron a reclamar investigaciones contra antiguos funcionarios. La principal acusaci\u00f3n se relacionaba con operaciones de compras realizadas por las Fuerzas Armadas y con la supuesta adquisici\u00f3n de alimentos, uniformes y otros suministros a precios sobrevaluados.<\/p>\n<p>El 7 de octubre de 1986, un grupo de abogados encabezado por el doctor Marino Vinicio Castillo present\u00f3 formalmente una denuncia-querella contra el expresidente Salvador Jorge Blanco, el exsecretario de las Fuerzas Armadas, general Manuel Antonio Cuervo G\u00f3mez, y otros antiguos funcionarios y particulares.<\/p>\n<p>Aquella querella debe distinguirse del denominado Comit\u00e9 para la Moralidad P\u00fablica.<\/p>\n<p>El comit\u00e9 fue promovido principalmente por el prestigioso jurista Jott\u00edn Cury El\u00edas, antiguo amigo de Jorge Blanco que hab\u00eda roto pol\u00edticamente con \u00e9l. Su actuaci\u00f3n pertenec\u00eda al terreno de la denuncia c\u00edvica, la presi\u00f3n moral y la formaci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>El Comit\u00e9 para la Moralidad P\u00fablica no era un tribunal ni una dependencia del Estado. Tampoco fue el organismo que instruy\u00f3 el expediente, orden\u00f3 la prisi\u00f3n o dict\u00f3 sentencia contra el expresidente. Esas actuaciones correspondieron a los abogados querellantes, al Ministerio P\u00fablico y a los tribunales.<\/p>\n<p>Debo hacer aqu\u00ed una precisi\u00f3n personal: yo no pertenec\u00ed al Comit\u00e9 para la Moralidad P\u00fablica ni particip\u00e9 en la querella judicial contra Salvador Jorge Blanco.<\/p>\n<p><b>El gran debate del 30 de octubre de 1986<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed tuve, sin embargo, una participaci\u00f3n directa en otro acontecimiento importante de aquella \u00e9poca.<\/p>\n<p>El jueves 30 de octubre de 1986, apenas 23 d\u00edas despu\u00e9s de la presentaci\u00f3n de la querella, el Instituto de Contadores P\u00fablicos Autorizados de la Rep\u00fablica Dominicana organiz\u00f3 en el Hotel Sheraton de Santo Domingo el encuentro-panel titulado: <i>\u201cCorrupci\u00f3n gubernamental: posibilidades de control\u201d.<\/i><\/p>\n<p>Fui el moderador de ese debate.<\/p>\n<p>En la fotograf\u00eda del encuentro aparezco junto con varias de las personalidades participantes. Entre ellas se encontraban Jott\u00edn Cury y Marino Vinicio Castillo. Tambi\u00e9n tuvieron intervenciones destacadas el expresidente Juan Bosch y don Rafael Herrera, director del peri\u00f3dico List\u00edn Diario.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1151020\" class=\"wp-caption alignleft\" aria-describedby=\"caption-attachment-1151020\"><a href=\"https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/30oc.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1151020\" src=\"https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/30oc.png\" sizes=\"auto, (max-width: 427px) 100vw, 427px\" srcset=\"https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/30oc.png 960w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/30oc-300x101.png 300w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/30oc-768x259.png 768w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/30oc-150x51.png 150w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/30oc-450x152.png 450w\" alt=\"\" width=\"427\" height=\"144\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1151020\" class=\"wp-caption-text\">30 de octubre de 1986<\/figcaption><\/figure>\n<p>Aquel panel no fue una reuni\u00f3n del Comit\u00e9 para la Moralidad P\u00fablica ni una etapa del proceso contra Jorge Blanco. Fue un debate p\u00fablico, plural y profesional sobre las causas de la corrupci\u00f3n y los mecanismos necesarios para prevenirla, descubrirla y sancionarla.<\/p>\n<p>Su prop\u00f3sito trascend\u00eda el expediente judicial que comenzaba a desarrollarse. El problema planteado no era solamente si determinados funcionarios del gobierno anterior hab\u00edan cometido irregularidades. La verdadera pregunta era c\u00f3mo impedir que la corrupci\u00f3n continuara reproduci\u00e9ndose dentro del Estado dominicano.<\/p>\n<p>Don Rafael Herrera explic\u00f3 entonces que la corrupci\u00f3n gubernamental casi siempre tiene una contraparte en el sector privado.<\/p>\n<p>El funcionario que recibe un soborno necesita a alguien dispuesto a pagarlo. El que concede ilegalmente un contrato, una exoneraci\u00f3n o un privilegio act\u00faa en beneficio de una persona, una empresa o un grupo de intereses. Por consiguiente, no se puede combatir la corrupci\u00f3n mirando solamente al funcionario p\u00fablico y dejando fuera al particular que la promueve, la financia o se beneficia de ella.<\/p>\n<p>Herrera tambi\u00e9n ampli\u00f3 el concepto de prevaricaci\u00f3n. No es necesario que un funcionario sustraiga directamente fondos del Estado. Tambi\u00e9n puede prevaricar cuando presta un servicio de favor contrario a la ley, incumple deliberadamente las obligaciones de su cargo u omite actuar para proteger determinados intereses.<\/p>\n<p>La corrupci\u00f3n no siempre se manifiesta mediante el robo material de dinero. Puede expresarse en el incumplimiento de la ley, el tr\u00e1fico de influencias, el favoritismo, el encubrimiento y la utilizaci\u00f3n del poder p\u00fablico para beneficiar intereses particulares.<\/p>\n<p>Juan Bosch, por su parte, relacion\u00f3 el problema con el deterioro del sistema educativo dominicano.<\/p>\n<p>Record\u00f3 que en 1954 hab\u00eda sido desmantelada la escuela hostosiana, en la cual se procuraba formar ciudadanos considerados, disciplinados, serios y honestos. Para Bosch, el abandono de esa formaci\u00f3n moral hab\u00eda contribuido a que el pa\u00eds llegara a una etapa alarmante de corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p>En aquel encuentro de 1986 se miraba la corrupci\u00f3n con los dos ojos: uno dirigido al sector p\u00fablico y otro a su contraparte privada.<\/p>\n<p><b>El proceso contra Jorge Blanco<\/b><\/p>\n<p>El proceso judicial sigui\u00f3 su propio curso.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1151120\" class=\"wp-caption alignleft\" aria-describedby=\"caption-attachment-1151120\"><a href=\"https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pen5lpzo.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1151120\" src=\"https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pen5lpzo.png\" sizes=\"auto, (max-width: 322px) 100vw, 322px\" srcset=\"https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pen5lpzo.png 322w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pen5lpzo-277x300.png 277w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pen5lpzo-88x95.png 88w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pen5lpzo-231x250.png 231w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pen5lpzo-203x220.png 203w\" alt=\"\" width=\"322\" height=\"349\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1151120\" class=\"wp-caption-text\">Salvador Jorge Blanco<\/figcaption><\/figure>\n<p>En diciembre de 1986 se le prohibi\u00f3 a Jorge Blanco salir del pa\u00eds. En abril de 1987 fue interrogado y se dict\u00f3 una orden de prisi\u00f3n en su contra. Posteriormente intent\u00f3 obtener asilo en la Embajada de Venezuela, pero el gobierno del presidente Jaime Lusinchi no acept\u00f3 su solicitud.<\/p>\n<p>En mayo de 1987, despu\u00e9s de sufrir una afecci\u00f3n card\u00edaca, Jorge Blanco fue autorizado a viajar a Estados Unidos para recibir tratamiento m\u00e9dico en Atlanta.<\/p>\n<p>Mientras permanec\u00eda fuera del pa\u00eds, el expediente continu\u00f3. En noviembre de 1988 fue condenado en contumacia a veinte a\u00f1os de prisi\u00f3n y al pago de una elevada multa.<\/p>\n<p>El 30 de noviembre de ese mismo a\u00f1o regres\u00f3 voluntariamente a la Rep\u00fablica Dominicana, se present\u00f3 ante las autoridades y fue recluido en la c\u00e1rcel preventiva de La Fe. Su presentaci\u00f3n le permiti\u00f3 interponer un recurso de oposici\u00f3n contra la sentencia dictada en ausencia.<\/p>\n<p>La Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos examin\u00f3 una reclamaci\u00f3n de sus representantes, quienes alegaban violaciones al debido proceso. La Comisi\u00f3n la declar\u00f3 inadmisible en abril de 1989 porque todav\u00eda no se hab\u00edan agotado los recursos de la jurisdicci\u00f3n dominicana.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un nuevo y prolongado juicio, el 8 de agosto de 1991 Jorge Blanco fue condenado nuevamente a veinte a\u00f1os de prisi\u00f3n y al pago de aproximadamente 73 millones de pesos. Permaneci\u00f3 encarcelado durante un per\u00edodo relativamente breve y posteriormente obtuvo su libertad por razones de salud.<\/p>\n<p>En mayo de 2001, la Suprema Corte de Justicia anul\u00f3 la sentencia condenatoria. Meses despu\u00e9s, durante el gobierno del presidente Hip\u00f3lito Mej\u00eda, el Estado desisti\u00f3 de continuar la acusaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Jorge Blanco sostuvo siempre que hab\u00eda sido v\u00edctima de una persecuci\u00f3n pol\u00edtica organizada por Joaqu\u00edn Balaguer.<\/p>\n<p>La historia debe registrar ambos aspectos: existieron graves acusaciones que dieron origen a un proceso judicial sin precedentes contra un expresidente dominicano, pero la condena fue finalmente anulada y nunca adquiri\u00f3 la condici\u00f3n de una decisi\u00f3n irrevocable.<\/p>\n<p><b>La corrupci\u00f3n continu\u00f3 bajo Balaguer<\/b><\/p>\n<p>El sometimiento de Jorge Blanco no signific\u00f3 que el problema hubiera quedado resuelto.<\/p>\n<p>Durante el gobierno de Balaguer iniciado en 1986 continuaron las denuncias, las sospechas y los debates sobre el manejo de los recursos p\u00fablicos. Lo mismo hab\u00eda ocurrido durante sus doce a\u00f1os anteriores y volver\u00eda a suceder en las administraciones siguientes.<\/p>\n<p>En ese contexto, el propio presidente Balaguer promulg\u00f3 el 13 de septiembre de 1993 el Decreto n\u00famero 246-93, publicado en la Gaceta Oficial n\u00famero 9866.<\/p>\n<p>El decreto encargaba a la Contralor\u00eda General de la Rep\u00fablica adoptar las medidas necesarias para que las irregularidades descubiertas mediante auditor\u00edas no solamente fueran conocidas y sancionadas por las autoridades competentes, sino que tambi\u00e9n fueran comunicadas a la opini\u00f3n p\u00fablica nacional.<\/p>\n<p>Era un mandato inequ\u00edvoco de transparencia.<\/p>\n<p>Sin embargo, aquel decreto no fue ejecutado con la amplitud requerida. Las auditor\u00edas continuaron pr\u00e1cticamente encerradas dentro de la Contralor\u00eda. Pasaron diferentes titulares por la instituci\u00f3n, pero no se estableci\u00f3 un sistema efectivo para dar a conocer sus resultados y hacer realidad lo dispuesto por el Poder Ejecutivo.<\/p>\n<p>El pa\u00eds ten\u00eda auditor\u00edas, pero no necesariamente conoc\u00eda sus conclusiones. Exist\u00edan controles escritos, pero no siempre controles efectivos. Hab\u00eda disposiciones legales, pero persist\u00eda una enorme distancia entre el mandato formal y su aplicaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Mi designaci\u00f3n como contralor<\/b><\/p>\n<p>A finales de enero de 1996, el presidente Joaqu\u00edn Balaguer me solicit\u00f3 que acudiera a su despacho en el Palacio Nacional.<\/p>\n<p>Durante aquella conversaci\u00f3n me propuso ocupar el cargo de contralor general de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Acept\u00e9 la responsabilidad y el lunes 5 de febrero de 1996 fui juramentado. Permanec\u00ed al frente de la Contralor\u00eda hasta el 19 de agosto de ese mismo a\u00f1o, cuando termin\u00f3 el gobierno de Balaguer y comenz\u00f3 el del presidente Leonel Fern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 a la Contralor\u00eda diez a\u00f1os despu\u00e9s de haber moderado el encuentro-panel del Hotel Sheraton.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1151122\" class=\"wp-caption alignleft\" aria-describedby=\"caption-attachment-1151122\"><a href=\"https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/2m5ac53k.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1151122\" src=\"https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/2m5ac53k.png\" sizes=\"auto, (max-width: 353px) 100vw, 353px\" srcset=\"https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/2m5ac53k.png 562w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/2m5ac53k-297x300.png 297w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/2m5ac53k-94x95.png 94w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/2m5ac53k-247x250.png 247w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/2m5ac53k-218x220.png 218w\" alt=\"\" width=\"353\" height=\"357\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1151122\" class=\"wp-caption-text\">Marino Vinicio Castillo<\/figcaption><\/figure>\n<p>No se trataba, por tanto, de un tema nuevo para m\u00ed. Durante a\u00f1os hab\u00eda participado, como periodista, escritor y ciudadano, en las discusiones nacionales sobre la corrupci\u00f3n, el control de los recursos p\u00fablicos y la responsabilidad moral de los funcionarios.<\/p>\n<p>Mi llegada a la instituci\u00f3n representaba la oportunidad de trasladar aquellas preocupaciones del debate p\u00fablico a la acci\u00f3n administrativa.<\/p>\n<p>Encontr\u00e9 una Contralor\u00eda que necesitaba recuperar su capacidad de fiscalizaci\u00f3n, organizar sus auditor\u00edas, fortalecer la supervisi\u00f3n permanente de los organismos del Estado y cumplir el Decreto 246-93.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n defend\u00ed la necesidad de crear una Fiscal\u00eda Especial contra la Corrupci\u00f3n Administrativa, porque la Contralor\u00eda pod\u00eda investigar y documentar irregularidades, pero el sometimiento penal correspond\u00eda al Ministerio P\u00fablico y a los tribunales.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n de la Contralor\u00eda era ejercer el control interno del Poder Ejecutivo. No deb\u00eda confundirse con la C\u00e1mara de Cuentas, responsable del control externo de los recursos p\u00fablicos.<\/p>\n<p>Durante mi gesti\u00f3n procur\u00e9 que la instituci\u00f3n no permaneciera silenciosa ante los resultados de sus propias investigaciones.<\/p>\n<p><b>En la Contralor\u00eda<\/b><\/p>\n<p>Lo que realic\u00e9 como contralor general est\u00e1 documentado en mi libro <i>En la Contralor\u00eda,<\/i> publicado formalmente en Santo Domingo en 1999 e impreso por la Editora Cat\u00f3lica Amigo del Hogar.<\/p>\n<p>El volumen tiene 320 p\u00e1ginas y un pr\u00f3logo del doctor Julio Hazim.<\/p>\n<p>No se trata de recuerdos reconstruidos muchos a\u00f1os despu\u00e9s. El libro contiene documentos, auditor\u00edas, comunicaciones oficiales, declaraciones p\u00fablicas y testimonios correspondientes a mi paso por la instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>All\u00ed expuse las condiciones en que encontr\u00e9 la Contralor\u00eda, las investigaciones emprendidas, las irregularidades detectadas y las medidas que procur\u00e9 aplicar para fortalecer el control interno del Estado.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n reproduje el Decreto 246-93 del 13 de septiembre de 1993, que deb\u00eda servir como fundamento para abrir a la opini\u00f3n p\u00fablica los resultados de las auditor\u00edas.<\/p>\n<p>Julio Hazim se\u00f1al\u00f3 en el pr\u00f3logo que el libro abr\u00eda las puertas de los archivos de mi gesti\u00f3n. A\u00f1adi\u00f3 que no solamente ofrec\u00eda detalles sobre esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n p\u00fablica, sino que tambi\u00e9n describ\u00eda los objetivos, las funciones y las tareas pendientes de la instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mi gesti\u00f3n fue breve: desde el 5 de febrero hasta el 19 de agosto de 1996. Pero qued\u00f3 respaldada por documentos publicados. En la Contralor\u00eda constituye, por eso, una fuente primaria para estudiar aquel per\u00edodo y la evoluci\u00f3n del control interno en la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p><b>Un problema del sistema<\/b><\/p>\n<p>El mayor error ser\u00eda utilizar la corrupci\u00f3n \u00fanicamente como arma contra el adversario pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Cuando se encuentra en la oposici\u00f3n, cada partido denuncia los abusos del gobierno. Cuando llega al poder, tiende a olvidar parte de sus antiguas denuncias o a considerar que las cr\u00edticas responden a una conspiraci\u00f3n de sus enemigos.<\/p>\n<p>As\u00ed se ha repetido el ciclo durante d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>La corrupci\u00f3n dominicana no puede explicarse solamente por la falta de leyes. Hemos tenido decretos, auditor\u00edas, comisiones, debates, sometimientos y promesas de transparencia.<\/p>\n<p>El problema ha sido la aplicaci\u00f3n desigual de las normas, la debilidad de los controles, la dependencia pol\u00edtica de las instituciones y la facilidad con que las auditor\u00edas pueden archivarse cuando afectan intereses poderosos.<\/p>\n<p>Tampoco puede combatirse persiguiendo exclusivamente al funcionario p\u00fablico. Es necesario investigar a los particulares, empresarios, intermediarios y beneficiarios que participan en la operaci\u00f3n corrupta.<\/p>\n<p>La lecci\u00f3n del debate celebrado el 30 de octubre de 1986 conserva plena vigencia: la corrupci\u00f3n gubernamental posee una contraparte privada y debe ser enfrentada con instituciones capaces de mirar en ambas direcciones.<\/p>\n<p>Entre aquel panel, el Decreto 246-93, mi gesti\u00f3n de 1996 y la publicaci\u00f3n de<i> En la Contralor\u00eda<\/i> existe una misma l\u00ednea de continuidad.<\/p>\n<p>La corrupci\u00f3n siempre se ha debatido en la Rep\u00fablica Dominicana. Lo que ha faltado, con demasiada frecuencia, es convertir el debate, las auditor\u00edas y los mandatos legales en consecuencias efectivas.<\/p>\n<p>Porque la verdadera transparencia no consiste en anunciar investigaciones.<\/p>\n<p>Consiste en terminarlas, publicar sus resultados, garantizar el derecho de defensa y aplicar la ley sin importar el partido, el apellido, la posici\u00f3n econ\u00f3mica o la cercan\u00eda con el poder.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La corrupci\u00f3n administrativa no apareci\u00f3 en la Rep\u00fablica Dominicana al finalizar el gobierno del presidente Salvador Jorge Blanco en 1986. Tampoco desapareci\u00f3 con el proceso judicial que se le sigui\u00f3 ni puede atribuirse exclusivamente a un partido pol\u00edtico o a una determinada etapa de nuestra historia. El tema se debati\u00f3 durante los doce a\u00f1os del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":143379,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-143276","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/143276","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=143276"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/143276\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":143288,"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/143276\/revisions\/143288"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/143379"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=143276"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=143276"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=143276"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}