{"id":143843,"date":"2026-09-23T10:41:29","date_gmt":"2026-09-23T10:41:29","guid":{"rendered":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=143843"},"modified":"2026-09-23T10:41:29","modified_gmt":"2026-09-23T10:41:29","slug":"cerrar-los-agujeros-por-donde-se-nos-escapa-el-agua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=143843","title":{"rendered":"Cerrar los agujeros por donde se nos escapa el agua"},"content":{"rendered":"<p>Los dominicanos hemos vivido con la idea de que el agua es un don de Dios y, por tanto, abundante, inagotable y pr\u00e1cticamente gratuita. Abrimos una llave y dejamos correr el agua como si detr\u00e1s de ella hubiera un r\u00edo infinito.<\/p>\n<p>La desperdiciamos sin remordimientos porque durante generaciones hemos vivido de espalda a una realidad que comienza a alcanzarnos: el agua dulce es un recurso limitado y administrarla bien es uno de los grandes desaf\u00edos de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>En medio de esta realidad ha surgido la propuesta de llevar agua desde la presa de Hatillo para abastecer al Gran Santo Domingo, una obra de gran envergadura que implicar\u00eda cuantiosas inversiones.<\/p>\n<p>Pero antes de emprender una obra de semejante magnitud convendr\u00eda esconder a esta pregunta: necesitamos buscar m\u00e1s agua o aprovechar mejor la que tenemos?.<\/p>\n<p><b>Planteamiento<\/b><\/p>\n<p>Expertos, miembros de la Asociaci\u00f3n Interamericana de Ingenier\u00eda Sanitaria y Ambiental (AIDIS) y de la Asociaci\u00f3n Dominicana de Ingenier\u00eda Sanitaria y Ambiental (ADIS) han planteado serias \u00a0reservas sobre la \u00a0conveniencia de invertir cientos de millones de d\u00f3lares en llevar agua de Hatillo sin antes recuperar la capacidad de los sistemas existentes y reducir las enormes perdidas en las redes de distribuci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1152216 alignleft\" src=\"https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/cerr-300x169.png\" sizes=\"auto, (max-width: 351px) 100vw, 351px\" srcset=\"https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/cerr-300x169.png 300w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/cerr-1024x576.png 1024w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/cerr-768x432.png 768w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/cerr-150x84.png 150w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/cerr-444x250.png 444w, https:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/cerr.png 1200w\" alt=\"\" width=\"351\" height=\"198\" \/><\/p>\n<p>Y quienes levantan esta voz de alerta no son improvisados. Son figuras de reconocida experiencia y capacidad en el tema, como son Magda Duarte, Paulino Turbi y Julio Suero Marranzini, presidente de la ADIS.<\/p>\n<p>Hay datos que obligan a prestarles atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Veamos. Los d\u00edas 21 y 22 de marzo del 2024 se celebr\u00f3 en Santo Domingo un seminario t\u00e9cnico sobre \u201cReducci\u00f3n y Control de agua no contabilizada en sistemas de abastecimiento de agua potable de la Rep\u00fablica Dominicana\u201d.<\/p>\n<p>Sus conclusiones fueron un llamado a la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los balances presentados por diferentes i sistemas de abastecimiento de agua potable y saneamiento mostraron porcentajes de agua no contabilizada que oscilaban entre 55 por ciento y 71 por ciento, con la excepci\u00f3n del acueducto de Punta Cana.<\/p>\n<p>Dicho de manera sencilla: una parte extraordinaria del agua que entra a nuestros \u00a0sistemas no llega a convertirse en agua debidamente registrada y facturada. En ese problema intervienen fugas f\u00edsicas, aver\u00edas, conexiones irregulares, deficiencias de mediciones y problemas de gesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Es como administrar una empresa en la que se pierde m\u00e1s de la mitad de la mercanc\u00eda antes de llegar \u00a0al consumidor y, en lugar de corregir el problema, decidir comprar \u00a0m\u00e1s mercanc\u00eda.<\/p>\n<p>Los especialistas sostienen que el pa\u00eds dispone de fuentes de agua, pero enfrenta graves problemas de administraci\u00f3n, distribuci\u00f3n y aprovechamiento. De ah\u00ed la necesidad de determinar cu\u00e1nta agua se pierde, donde \u00a0se pierde y por que se pierde.<\/p>\n<p>No es poca cosa. Reparar redes deterioradas, instalar y mantener medidores, controlar fugas, sectorizar los sistemas y mejora la gesti\u00f3n puede resultar menos vistoso que \u00a0inaugurar una gran obra, pero probablemente sea una de las inversiones m\u00e1s necesaria que se pueda hacer.<\/p>\n<p>Esto no significa renunciar a buscar nuevas fuentes. El Gran Santo Domingo contin\u00faa creciendo, aumenta la demanda y se debe planificar su abastecimiento para las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. Hatillo puede formar parte de esa discusi\u00f3n. Una cosa es prever el futuro y otra muy distinta es pretender resolver con m\u00e1s agua un sistema que pierde una proporci\u00f3n enorme de la que recibe.<\/p>\n<p>Y en esto tambi\u00e9n tenemos responsabilidad los ciudadanos. No podemos exigir eficiencia a las autoridades mientras dejamos una llave abierta,<\/p>\n<p>lavamos una acera con agua potable o contemplamos indiferentes una tuber\u00eda rota.<\/p>\n<p>El agua es ciertamente un don de Dios. Pero las tuber\u00edas, los acueductos, la administraci\u00f3n y la responsabilidad de cuidarla son asuntos de los ciudadanos. Antes de recorrer kil\u00f3metros buscando agua nueva, deber\u00edamos comenzar por \u00a0algo m\u00e1s cercano y sensato: cerrar los agujeros por donde se nos est\u00e1 escapando el agua que ya tenemos.<\/p>\n<p><i>jpm-am<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los dominicanos hemos vivido con la idea de que el agua es un don de Dios y, por tanto, abundante, inagotable y pr\u00e1cticamente gratuita. Abrimos una llave y dejamos correr el agua como si detr\u00e1s de ella hubiera un r\u00edo infinito. 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