{"id":144513,"date":"2026-09-29T02:32:45","date_gmt":"2026-09-29T02:32:45","guid":{"rendered":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=144513"},"modified":"2026-09-30T02:32:58","modified_gmt":"2026-09-30T02:32:58","slug":"cree-usted-que-hay-que-pegarle-a-un-nino-para-que-aprenda-a-respetar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=144513","title":{"rendered":"\u00bfCree usted que hay que pegarle a un ni\u00f1o para que aprenda a respetar?"},"content":{"rendered":"<figure class=\"text-lg\">\n<div class=\"expand-img\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/resources.diariolibre.com\/images\/expand.svg\" alt=\"Expandir imagen\" width=\"20\" height=\"20\" \/>Si respondi\u00f3 que no, usted forma parte de la gran mayor\u00eda de <strong>madres<\/strong>, padres y cuidadores que dice no considerar necesario el <strong>castigo f\u00edsico<\/strong> para educar a un ni\u00f1o. S g\u00fan la <strong>ENHOGAR-MICS 2025<\/strong>, solo el <strong>12.1 %<\/strong> cree que pegar es necesario para criar o corregir.<\/div>\n<\/figure>\n<div class=\"detail-body text-lg relative z-0\">\n<p>Pero lo que ocurre dentro de los hogares muestra otra realidad. Es decir, aunque pocos adultos dicen justificar los <strong>golpes<\/strong>, m\u00e1s de la mitad de los menores estuvo expuesta a <strong>castigos f\u00edsicos<\/strong>, <strong>agresiones psicol\u00f3gicas<\/strong> o ambas formas de <strong>violencia<\/strong>.<\/p>\n<p>La <strong>Encuesta Nacional de Hogares<\/strong> de Prop\u00f3sitos M\u00faltiples <strong>ENHOGAR-MICS 2025<\/strong> establece que el <strong>54.9 %<\/strong> de los <strong>ni\u00f1os<\/strong> de 1 a 14 a\u00f1os experiment\u00f3 alg\u00fan <strong>m\u00e9todo violento<\/strong> de <strong>disciplina<\/strong> durante el mes anterior a la entrevista. En <strong>2019<\/strong> era el <strong>63.5 %<\/strong>, una <strong>reducci\u00f3n<\/strong> de 8.6 puntos porcentuales.<\/p>\n<div id=\"dl_300x250_inread\" data-lazy-ad=\"\"><\/div>\n<div id=\"dl_1x1_inread\" data-lazy-ad=\"\"><\/div>\n<p>El descenso rompe con el estancamiento observado entre las dos mediciones anteriores. En <strong>2014<\/strong>, el indicador se encontraba en 62.9 % y cinco a\u00f1os despu\u00e9s hab\u00eda aumentado ligeramente hasta <strong>63.5 %<\/strong>. Es decir, la ca\u00edda apreciable aparece entre <strong>2019<\/strong> y 2025.<\/p>\n<p>Sin embargo, el <strong>promedio nacional<\/strong> oculta <strong>diferencias importantes<\/strong>.<\/p>\n<p>En 2025, el <strong>60.3 %<\/strong> de los menores pertenecientes al <strong>quintil m\u00e1s pobre<\/strong> experiment\u00f3 <strong>disciplina<\/strong> violenta, frente al <strong>41.4 %<\/strong> de los ubicados en el quintil de mayores ingresos: una diferencia de 18.9 puntos porcentuales.<\/p>\n<div id=\"detalle-parrafo\" data-lazy-ad=\"\"><\/div>\n<div id=\"dl_300x250_inread_2\" data-lazy-ad=\"\"><\/div>\n<p>La brecha era mucho menor en <strong>2019<\/strong>. Entonces, la <strong>disciplina<\/strong> violenta afectaba alrededor del <strong>66 %<\/strong> de los menores del <strong>quintil m\u00e1s pobre<\/strong> y al <strong>61 %<\/strong> de los del m\u00e1s rico, una distancia cercana a cinco puntos.<\/p>\n<p>Los datos indican, por tanto, que la <strong>mejor\u00eda<\/strong> registrada durante los \u00faltimos <strong>seis a\u00f1os<\/strong> no se ha distribuido de igual manera: entre los <strong>hogares de mayores ingresos<\/strong> la incidencia cay\u00f3 cerca de 20 puntos porcentuales, mientras entre los m\u00e1s pobres la <strong>reducci\u00f3n<\/strong> fue de alrededor de <strong>seis puntos<\/strong>.<\/p>\n<div id=\"dl_300x250_inread_3\" data-lazy-ad=\"\"><\/div>\n<p>La diferencia es todav\u00eda m\u00e1s llamativa al retroceder hasta <strong>2014<\/strong>. En aquel a\u00f1o pr\u00e1cticamente no exist\u00eda brecha por ingresos: el <strong>63.5 %<\/strong> de los <strong>ni\u00f1os<\/strong> del <strong>quintil m\u00e1s pobre<\/strong> y el <strong>62.7 %<\/strong> de los del m\u00e1s rico hab\u00edan experimentado <strong>m\u00e9todos violentos<\/strong> de <strong>disciplina<\/strong><\/p>\n<h2>Menos <strong>golpes<\/strong>, pero siguen siendo frecuentes<\/h2>\n<p>El indicador general comprende tanto los <strong>castigos f\u00edsicos<\/strong> como las <strong>agresiones psicol\u00f3gicas<\/strong>.<\/p>\n<p>La <strong>ENHOGAR-MICS 2025<\/strong> establece que el <strong>37.9 %<\/strong> de los ni\u00f1os de 1 a 14 a\u00f1os experiment\u00f3 alg\u00fan <strong>castigo f\u00edsico<\/strong> durante el mes previo a la encuesta, mientras el <strong>43 %<\/strong> sufri\u00f3 <strong>agresiones psicol\u00f3gicas<\/strong>, categor\u00eda que incluye gritos, insultos y expresiones ofensivas. El <strong>castigo f\u00edsico<\/strong> considerado severo alcanz\u00f3 al 2.5 %.<\/p>\n<div id=\"dl_300x250_inread_4\" data-lazy-ad=\"\"><\/div>\n<p>Los tres indicadores muestran <strong>mejor\u00edas<\/strong> frente a <strong>2019<\/strong>.<\/p>\n<p>En aquella encuesta, alrededor de la mitad de los menores hab\u00eda recibido alg\u00fan <strong>castigo f\u00edsico<\/strong> y otro 50 % hab\u00eda experimentado <strong>agresi\u00f3n psicol\u00f3gica<\/strong>. Los <strong>castigos f\u00edsicos<\/strong> severos alcanzaban aproximadamente el 4 %.<\/p>\n<p>Esto supone una <strong>reducci\u00f3n<\/strong> de alrededor de 12 puntos porcentuales en el <strong>castigo f\u00edsico<\/strong> y de siete puntos en la <strong>agresi\u00f3n psicol\u00f3gica<\/strong> en <strong>seis a\u00f1os<\/strong>.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aument\u00f3 el uso exclusivo de <strong>mecanismos de disciplina no violenta<\/strong>. En <strong>2019<\/strong>, solo uno de cada cuatro ni\u00f1os hab\u00eda sido disciplinado \u00fanicamente mediante m\u00e9todos no violentos. En 2025, la proporci\u00f3n alcanz\u00f3 el <strong>31.2 %<\/strong>.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, el <strong>m\u00e9todo violento<\/strong> contin\u00faa siendo m\u00e1s frecuente que la <strong>disciplina exclusivamente no violenta<\/strong>.<\/p>\n<h2>Los ni\u00f1os de <strong>tres y cuatro a\u00f1os<\/strong> siguen siendo los m\u00e1s expuestos<\/h2>\n<p>La <strong>violencia<\/strong> tampoco afecta por igual a todas las <strong>edades<\/strong>.<\/p>\n<p>El grupo de tres a cuatro a\u00f1os presenta la mayor incidencia, con un <strong>61.4 %<\/strong>. Le siguen los ni\u00f1os de <strong>cinco a nueve a\u00f1os<\/strong>, con <strong>57.9 %<\/strong>; los de <strong>10 a 14 a\u00f1os<\/strong>, con 52.4 %, y los de uno y dos a\u00f1os, con 45.9 %.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n ha <strong>mejorado<\/strong> respecto a <strong>2019<\/strong> en todos los grupos, pero la estructura pr\u00e1cticamente se mantiene.<\/p>\n<p><strong>Seis a\u00f1os<\/strong> atr\u00e1s, el <strong>70.4 %<\/strong> de los ni\u00f1os de <strong>tres y cuatro a\u00f1os<\/strong> experimentaba <strong>disciplina violenta<\/strong>. Entre los de <strong>cinco a nueve a\u00f1os<\/strong> era <strong>66 %<\/strong>; entre los de 10 a 14, 61.1 %, y entre los de uno y dos a\u00f1os, 55.3 %.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os de <strong>tres y cuatro a\u00f1os<\/strong>, por tanto, contin\u00faan siendo el <strong>grupo de edad<\/strong> m\u00e1s expuesto pese a una <strong>reducci\u00f3n<\/strong> de <strong>nueve puntos porcentuales<\/strong>.<\/p>\n<h2>Una contradicci\u00f3n<\/h2>\n<p>Otro resultado de la encuesta introduce una aparente contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 2025, el <strong>12.1 %<\/strong> de las <strong>madres<\/strong> y personas cuidadoras respondi\u00f3 que considera necesario <strong>castigar f\u00edsicamente<\/strong> a un ni\u00f1o para criarlo o educarlo adecuadamente.<\/p>\n<p>En <strong>2019<\/strong> esa proporci\u00f3n era de apenas <strong>8.8 %<\/strong>. Es decir, mientras la utilizaci\u00f3n reportada de <strong>m\u00e9todos violentos<\/strong> disminuy\u00f3, la proporci\u00f3n de adultos que declara considerar necesario el <strong>castigo f\u00edsico<\/strong> aument\u00f3 3.3 puntos porcentuales.<\/p>\n<p>El cambio equivale a un crecimiento relativo de alrededor del <strong>38 %<\/strong> en la <strong>aceptaci\u00f3n declarada<\/strong> del <strong>castigo f\u00edsico<\/strong> entre ambas mediciones.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en este indicador aparecen diferencias econ\u00f3micas. En 2025, el <strong>16.1 %<\/strong> de los cuidadores pertenecientes al <strong>quintil m\u00e1s pobre<\/strong> consideraba necesario el <strong>castigo f\u00edsico<\/strong>, frente al <strong>9.4 %<\/strong> del <strong>quintil m\u00e1s rico<\/strong>. En la zona rural alcanzaba el 13.6 %, contra 11.5 % en la urbana.<\/p>\n<p>La diferencia entre lo que los adultos consideran correcto y lo que efectivamente ocurre dentro del hogar sigue siendo considerable: solo el <strong>12.1 %<\/strong> afirma que el <strong>castigo f\u00edsico<\/strong> es necesario, pero el <strong>37.9 %<\/strong> de los menores fue sometido a alg\u00fan <strong>castigo f\u00edsico<\/strong> y el <strong>54.9 %<\/strong> experiment\u00f3 alguna forma de <strong>disciplina violenta<\/strong>.<\/p>\n<h2><strong>Violencia<\/strong> aprendida y normalizada<\/h2>\n<p>Un <strong>estudio cualitativo<\/strong> publicado por <strong>Unicef<\/strong> en <strong>agosto de 2026<\/strong> ayuda a explicar esa distancia.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n sobre los determinantes asociados al <strong>castigo f\u00edsico<\/strong> y la <strong>violencia psicol\u00f3gica<\/strong> concluye que intervienen simult\u00e1neamente las experiencias de crianza de los propios adultos, las creencias sobre la autoridad, las <strong>condiciones de vida<\/strong> y <strong>normas sociales<\/strong> hist\u00f3ricamente arraigadas que permiten que la <strong>violencia<\/strong> contin\u00fae siendo percibida como una forma leg\u00edtima de <strong>disciplina<\/strong>.<\/p>\n<p>El organismo se\u00f1ala, al mismo tiempo, que existe disposici\u00f3n entre muchas <strong>familias<\/strong> para modificar esas pr\u00e1cticas, pero que requieren <strong>herramientas<\/strong> para establecer l\u00edmites y manejar conflictos sin recurrir a <strong>golpes<\/strong>, gritos o humillaciones.<\/p>\n<p><strong>Carlos Carrera<\/strong>, representante de <strong>Unicef<\/strong> en <strong>Rep\u00fablica Dominicana<\/strong>, resumi\u00f3 el problema al se\u00f1alar que todav\u00eda persiste la idea de que para lograr respeto de un ni\u00f1o es necesario generar miedo y que el desaf\u00edo consiste en demostrar que ejercer autoridad y establecer l\u00edmites no requiere <strong>violencia<\/strong>.<\/p>\n<h2>Una encuesta de casi 30,000 hogares<\/h2>\n<p>Los resultados proceden de la <strong>ENHOGAR-MICS 2025<\/strong>, realizada por la <strong>Oficina Nacional de Estad\u00edstica<\/strong> con apoyo t\u00e9cnico y financiero de <strong>Unicef<\/strong> y de la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n seleccion\u00f3 <strong>35,238 hogares<\/strong>, identific\u00f3 30,110 y complet\u00f3 entrevistas en <strong>29,676<\/strong>, para una <strong>tasa de respuesta<\/strong> de 98.6 %. El trabajo de campo se desarroll\u00f3 entre agosto y octubre de 2025.<\/p>\n<p>La <strong>metodolog\u00eda MICS<\/strong> permite comparar los indicadores con las mediciones anteriores realizadas en <strong>Rep\u00fablica Dominicana<\/strong> y con encuestas efectuadas internacionalmente. La <strong>ONE<\/strong> considera la ENHOGAR-MICS como la principal fuente estad\u00edstica nacional sobre las <strong>condiciones de vida<\/strong> y los <strong>derechos de la ni\u00f1ez<\/strong> y la adolescencia.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si respondi\u00f3 que no, usted forma parte de la gran mayor\u00eda de madres, padres y cuidadores que dice no considerar necesario el castigo f\u00edsico para educar a un ni\u00f1o. S g\u00fan la ENHOGAR-MICS 2025, solo el 12.1 % cree que pegar es necesario para criar o corregir. 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