{"id":147216,"date":"2026-10-25T13:42:57","date_gmt":"2026-10-25T13:42:57","guid":{"rendered":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=147216"},"modified":"2026-10-25T13:42:57","modified_gmt":"2026-10-25T13:42:57","slug":"cuando-la-adolescencia-queda-a-la-intemperie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=147216","title":{"rendered":"Cuando la adolescencia queda a la intemperie"},"content":{"rendered":"<p dir=\"auto\"><strong>POR YANET GIRON<\/strong><\/p>\n<p dir=\"auto\">Cada vez que vemos a adolescentes en las calles hasta altas horas de la noche, sin una supervisi\u00f3n adulta evidente, surge una pregunta inevitable: \u00bfqui\u00e9n est\u00e1 pendiente de su bienestar? No se trata de juzgar a una generaci\u00f3n, sino de reflexionar sobre una realidad que merece la atenci\u00f3n de las familias y de toda la sociedad.<\/p>\n<p dir=\"auto\">La adolescencia es una etapa de descubrimientos, cambios y decisiones para las que todav\u00eda se necesita orientaci\u00f3n. Algunos j\u00f3venes buscan experimentar nuevas libertades sin medir todos los riesgos que pueden enfrentar. La preocupaci\u00f3n no debe centrarse en c\u00f3mo visten, se maquillan o se peinan, sino en las condiciones en que se desenvuelven y en la protecci\u00f3n que reciben.<\/p>\n<p dir=\"auto\">La presencia de menores de edad en espacios p\u00fablicos durante la noche, sin una supervisi\u00f3n clara, invita a preguntarnos qu\u00e9 estamos haciendo para acompa\u00f1arlos. No toda salida representa un peligro, pero tampoco debemos ignorar las situaciones que puedan comprometer su seguridad. Prevenir exige observar, escuchar y actuar con responsabilidad, sin recurrir a prejuicios ni se\u00f1alamientos.<\/p>\n<p dir=\"auto\">La responsabilidad comienza en el hogar. Ser padres no consiste \u00fanicamente en garantizar alimento, ropa y educaci\u00f3n; tambi\u00e9n implica conocer el entorno de los hijos, interesarse por sus amistades y establecer l\u00edmites adecuados. Orientar no significa humillar ni imponer miedo, sino mantener una comunicaci\u00f3n abierta que permita a los adolescentes expresar sus inquietudes y pedir ayuda cuando la necesiten.<\/p>\n<p dir=\"auto\">Con frecuencia, la preocupaci\u00f3n por los menores se hace m\u00e1s visible despu\u00e9s de que ocurre una situaci\u00f3n lamentable. Sin embargo, el acompa\u00f1amiento y la prevenci\u00f3n deben comenzar mucho antes. No podemos exigirles a los adolescentes que tomen decisiones maduras en todas las circunstancias si todav\u00eda necesitan orientaci\u00f3n para reconocer riesgos y afrontar determinadas situaciones.<\/p>\n<p dir=\"auto\">Tambi\u00e9n es necesario recordar que los adultos tienen el deber de actuar con prudencia y respeto en su trato con menores de edad. La diferencia de edad y experiencia exige l\u00edmites claros y un compromiso firme con su bienestar. La protecci\u00f3n de la adolescencia no debe convertirse en un juicio sobre la apariencia o la reputaci\u00f3n de los j\u00f3venes, sino en una prioridad que se traduzca en acciones concretas.<\/p>\n<p dir=\"auto\">Una sociedad que descuida a sus adolescentes pone en riesgo parte de su futuro. Necesitamos familias presentes, adultos responsables y comunidades dispuestas a orientar sin maltratar y corregir sin destruir la autoestima. Proteger a nuestros j\u00f3venes comienza con la atenci\u00f3n cotidiana, el di\u00e1logo y el ejemplo. Porque acompa\u00f1ar su crecimiento no es una tarea exclusiva del hogar, sino un compromiso que nos corresponde asumir como sociedad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR YANET GIRON Cada vez que vemos a adolescentes en las calles hasta altas horas de la noche, sin una supervisi\u00f3n adulta evidente, surge una pregunta inevitable: \u00bfqui\u00e9n est\u00e1 pendiente de su bienestar? 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