{"id":26333,"date":"2021-05-19T12:05:24","date_gmt":"2021-05-19T12:05:24","guid":{"rendered":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=26333"},"modified":"2021-05-19T12:05:24","modified_gmt":"2021-05-19T12:05:24","slug":"mis-huellas-en-las-arenas-del-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=26333","title":{"rendered":"Mis huellas en las arenas del tiempo"},"content":{"rendered":"<p>Cuando imprimo huellas en los senderos de arena de mi vida, veo como la pleamar muere en ellas y luego se retira para volver a la vida. <\/p>\n<p>Lo interesante de este ciclo es que es eterno y no ofrece muchas alternativas. <\/p>\n<p>El poder,  a trav\u00e9s de nuestra historia republicana, se ha comportado como esas pleamares y bajamares. La pena es que los que lo ostentan creen que nunca van a morir. Se creen ungidos y predestinados, solo por el hecho de tener \u00e1ulicos pagos que se lo repiten una y mil veces. De repente se convierten en agentes  del latrocinio, genocidio y otras lindezas sociales; poseen una \u00f3ptica sumamente miope y con un astigmatismo emocional incre\u00edble. <\/p>\n<p>Se llegan a creer  que \u00a8palacio\u00a8 es una palabra m\u00e1gica, como mantra engendrado en el olimpo del poder, que otorga patente de corso a todos sus ocupantes. Es como si de repente desapareciera el \u00e1mbito nacional y  solo existiera ese el\u00edseo de donde emanan todos los edictos y normativas hacia una masa amorfa, servil e irredenta. <\/p>\n<p>Sus corifeos, actores y secuaces, se solazan dentro de  las paredes vetustas y fr\u00edas, de esa estructura bizantina, cual cadalso hist\u00f3rico de oblicuas veleidades revestida del m\u00e1s fosco sentir y accionar de nuestra cotidianeidad contempor\u00e1nea. <\/p>\n<p>Sus muros se convirtieron en un pared\u00f3n de principios y sentires, que hoy engullen los m\u00e1s peregrinos deseos de biso\u00f1os actores, ya casi a ser pose\u00eddos por este sortilegio tenebroso.  <\/p>\n<p>El ciudadano com\u00fan, que tambi\u00e9n traza huellas en los senderos de arena de sus vidas, ven como de repente se le acaban los adalides de anta\u00f1o, donde el cura de la parroquia; el jefe de puesto militar; el educador del colegio y los ancianos de la comunidad, eran los puntos de referencia, apoyo y orientaci\u00f3n, para las situaciones dif\u00edciles que se presentaban, en el d\u00eda a d\u00eda. Hoy es el narcotraficante, del entorno comunitario, el que \u00a8resuelve\u00a8. <\/p>\n<p>Hemos visto tambi\u00e9n como nuestro sistema b\u00e1sico de ense\u00f1anza produce masivamente analfabetos ilustrados que entran a la universidad con enormes deficiencias en el dominio del lenguaje y las ciencias  naturales; ni hablar de una incompetencia descomunal en las matem\u00e1ticas. <\/p>\n<p>La cultura de la lectura, que es el pilar de sost\u00e9n para poder desarrollar el entendimiento objetivo e incisivo del acontecer nacional, se ech\u00f3 por la borda, al pa\u00eds adoptar esquemas de ense\u00f1anza \u00a8globalizantes\u00a8 y sepultar el sistema Hostosiano de  ense\u00f1anza b\u00e1sica completa, con sus escuelas normales. Estas escuelas, desarrollaban el conocimiento cr\u00edtico y constructivo del alumno; inclusive, el bachiller graduado pod\u00eda ense\u00f1ar hasta el s\u00e9ptimo grado de primaria. En otras palabras, la cantera y oferta de educadores estaba garantizada. Hoy d\u00eda: \u00a1Burundanga! <\/p>\n<p>Lo anterior, se ha convertido en una cotidianeidad muy peligrosa, donde el af\u00e1n de lucro se ha convertido en el nuevo paradigma de la juventud. <\/p>\n<p>Los j\u00f3venes ven con una curiosidad malsana, como quedan impunes los agentes del latrocinio estatal y tratan de entronizar estos h\u00e1bitos emanados de un accionar pol\u00edtico-partidista. <\/p>\n<p>Los modelos clientelares, aplicados al ejercicio de la pol\u00edtica, crean falsas expectativas sobre un supuesto bienestar que otorgan las mieles del poder. De la nada surgen las entrevistas pagas, las llamadas oportunas, la discrecionalidad de los nombramientos, la disponibilidad de medios de trasporte impensables, el uso antojadizo de los pl\u00e1sticos bancarios, las miradas libidinosas de un personal sumiso y loco por tener esos mismos privilegios a cualquier costo, etc. <\/p>\n<p>Esos instrumentos del poder intoxican a muchos arribistas pol\u00edticos cuyos or\u00edgenes dom\u00e9sticos y comunales dejan mucho que desear. <\/p>\n<p>El humilde activista pol\u00edtico de anta\u00f1o se convierte en el mecenas del presente. <\/p>\n<p>No todo el mundo posee la entereza moral para poder administrase dentro de este esquema pol\u00edtico-clientelar. Las falencias morales intr\u00ednsecas salen a relucir de inmediato llegando inclusive al latrocinio, acoso sexual, vendettas personales, etc. <\/p>\n<p>Si no existe un sistema de ense\u00f1anza integral, donde el alumno pueda tener acceso al pensamiento cr\u00edtico y constructivo, tendremos siempre una cantera inagotable de pol\u00edticos corruptos y de adl\u00e1teres impenitentes, que a\u00fapan este tipo de conducta antisocial, en detrimento de nuestra soberan\u00eda y estabilidad social y econ\u00f3mica. <\/p>\n<p>\u00a1La inequidad social NO se resuelve con un Pacto Fiscal, se resuelve con la entronizaci\u00f3n de un R\u00e9gimen de Consecuencias! <\/p>\n<p>En fin, solo una pleamar incluyente y severa, nos puede devolver, en una pr\u00f3xima ola, la esperanza de llenar nuestras huellas en los senderos de arena que hoy transitamos. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando imprimo huellas en los senderos de arena de mi vida, veo como la pleamar muere en ellas y luego se retira para volver a la vida. 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