{"id":37414,"date":"2021-08-26T10:17:29","date_gmt":"2021-08-26T10:17:29","guid":{"rendered":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=37414"},"modified":"2021-08-26T10:17:29","modified_gmt":"2021-08-26T10:17:29","slug":"simulacion-hipocresia-y-mediocridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=37414","title":{"rendered":"Simulaci\u00f3n, hipocres\u00eda y mediocridad"},"content":{"rendered":"<p>(Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola)<\/p>\n<p>La sinceridad, autenticidad e integridad personal, en la sociedad dominicana, se nos presentan como tres de los valores tradicionales progresivamente en v\u00eda de extinci\u00f3n o como parte de las luces que poco a poco van dejando de iluminar el comportamiento humano.<\/p>\n<p>La lucha por la supervivencia o el \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d, nos ha transformado en verdaderos seres \u00absimuladores\u00bb, \u00abc\u00ednicos\u00bb, \u00abhip\u00f3critas\u00bb, \u201cmediatintas\u201d, \u201cfofos\u201d, \u00abpl\u00e1sticos\u00bb y \u00abartificiales\u00ab. Y hasta la sonrisa, en ocasiones, parece grapada en el rostro de muchos de los hombres y mujeres con los cuales necesariamente tenemos que interactuar en nuestras cotidianas relaciones sociales (laborales, familiares, pol\u00edticas, sindicales, culturales, etc.).<\/p>\n<p>Un determinado inter\u00e9s genera una determinada conducta no siempre benigna, sino perversa; pero escondida tras la m\u00e1scara maldita y no menos perversa de la simulaci\u00f3n. Y como en los mundos pol\u00edticos y del trabajo es donde con mayor \u00e9nfasis se ponen de manifiesto las luchas de intereses, es en esos \u00e1mbitos donde fluyen las m\u00e1s da\u00f1inas lacras comportamentales, como fluye a la superficie del agua el olor pestilente del cad\u00e1ver que por mucho tiempo se mantuvo oculto en el fondo del oc\u00e9ano.<\/p>\n<p>Mundos en los que hay que mantenerse siempre a la defensiva e interpretando, para no sucumbir, las verdaderas intenciones que se esconden detr\u00e1s de cada palabra, cada gesto, cada acci\u00f3n y hasta detr\u00e1s de cada manifestaci\u00f3n de cortes\u00eda. Mundos en los que aquel que no te soporta ha hecho todo lo posible por no tenerte a tu lado o excluirte de la organizaci\u00f3n en la que comparte compromisos contigo, por delante te colma de elogios, aunque por detr\u00e1s te inserte el dardo que neutraliza para siempre tus habituales movimientos.<\/p>\n<p>Somos, pues, una sociedad plet\u00f3rica de simuladores. Y ante cada nueva y fingida actitud, parece cobrar vigencia el contenido de un art\u00edculo que hace muchos a\u00f1os publiqu\u00e9 en la prensa nacional con el t\u00edtulo de \u201cSicolog\u00eda de los hip\u00f3critas\u201d, y el que, por considerarlo de inter\u00e9s, nos permitimos reproducir  a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<p>SICOLOG\u00cdA DE LOS HIP\u00d3CRITAS.<\/p>\n<p> \u201cEl h\u00e1bito de la mentira paraliza la lengua del hip\u00f3crita cuando llega la hora de decir la verdad\u201d (Jos\u00e9 Ingenieros).<\/p>\n<p>El diccionario  acad\u00e9mico define los t\u00e9rminos hipocres\u00eda e hip\u00f3crita de las siguientes maneras:<\/p>\n<p>\u201cHipocres\u00eda: Fingimiento y apariencia de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan\u201d \u201cHip\u00f3crita: Que finge o aparenta lo que no es o lo que no siente\u201d.<\/p>\n<p> \u201cLa hipocres\u00eda \u2013 apunta Jos\u00e9 Ingenieros (1877 \u2013 1925) \u2013 es el arte de amordazar la dignidad. Es el guano que fecundiza los temperamentos vulgares, permiti\u00e9ndoles prosperar en la mentira: como esos \u00e1rboles cuyo ramaje es m\u00e1s frondoso cuando crecen a inmediaciones de las ci\u00e9nagas\u201d (El hombre mediocre, p\u00e1g., 1975, 83).<\/p>\n<p>Sostiene Ingenieros que: \u201cLa hipocres\u00eda es m\u00e1s honda que la mentira. Esta puede ser accidental, aquella permanente. El hip\u00f3crita \u2013 ampl\u00eda\u201d \u2013 transforma su vida en una mentira met\u00f3dicamente organizada. Hace todo lo contrario de lo que dice, toda vez que ello le reporte un beneficio inmediato\u201d (ob. cit., p\u00e1g.87)<\/p>\n<p>De las ideas preindicadas se infiere que la mentira es la materia prima de los hip\u00f3critas, vale decir, el hip\u00f3crita es necesariamente mentiroso, y en virtud de esta cualidad es, sobre todo, un ser simulador, c\u00ednico, desconfiable y traicionero.<\/p>\n<p>Si la hipocres\u00eda es una de las m\u00e1s perversas expresiones del ego\u00edsmo, los hip\u00f3critas son por naturaleza ego\u00edstas. Para ellos el yo de los dem\u00e1s carece de importancia. S\u00f3lo importa su propio yo. De ah\u00ed que siempre act\u00faen movidos por sus particulares intereses, nunca inspirado en el inter\u00e9s colectivo.<\/p>\n<p>Los hip\u00f3critas suelen tener c\u00f3mplices circunstanciales, pero no amigos fieles y permanentes. Son utilitarios, oportunistas, individualistas y ambiciosos; pero fundamentalmente traicioneros. Con tal de materializar sus planes o prop\u00f3sitos son capaces de traicionar hasta sus m\u00e1s \u00edntimos amigos o m\u00e1s cercanos parientes.<\/p>\n<p>Los centros de trabajo, sindicatos y partidos pol\u00edticos est\u00e1n plet\u00f3ricos de estos indeseables personajes.<\/p>\n<p>El hip\u00f3crita es un ser peligroso a quien hay que temer. En \u00e9l todo es falsedad, enga\u00f1o y apariencia. Por eso r\u00ede cuando desea llorar y llora cuando quiere sonre\u00edr. Receta la medicina para curar el mal que \u00e9l mismo ha provocado y suele desear larga vida al ser que desear\u00eda ver muerto. E l triunfo ajeno constituye su propia derrota. Por eso odia reconocer el m\u00e9rito de los dem\u00e1s, y cuando lo hace, sus elogios resultan ser siempre falsos, ir\u00f3nicos y sarc\u00e1sticos.<\/p>\n<p>La lengua del hip\u00f3crita es mortal como el veneno de la v\u00edbora y destructora como la furia del hurac\u00e1n. Una palabra suya puede provocar el divorcio de dos amantes y la enemistad de dos amigos.Estos individuos se rebajan sin saberlo. Su propia condici\u00f3n los transforma en entes chismosos, envidiosos, intrigantes y mediocres.<\/p>\n<p>Conocer su verdadera identidad no siempre resulta f\u00e1cil, pues aparte de actuar con gran habilidad, astucia y sagacidad, est\u00e1n tambi\u00e9n dotados de una incre\u00edble capacidad histri\u00f3nica. Proceden como esos veteranos actores cuyos rostros parecen estar cubiertos por m\u00e1scaras invisibles que les permiten ejecutar libremente sus mal\u00e9ficas acciones.<\/p>\n<p>M\u00e1s, sin embargo, conviene hacer todo lo posible para identificar en cualquier lugar a estos magos de la simulaci\u00f3n, como \u00fanica forma de no perecer devorado por sus garras mort\u00edferas.<\/p>\n<p> dcaba5@hotmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola) La sinceridad, autenticidad e integridad personal, en la sociedad dominicana, se nos presentan como tres de los valores tradicionales progresivamente en v\u00eda de extinci\u00f3n o como parte de las luces que poco a poco van dejando de iluminar el comportamiento humano. 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