{"id":39941,"date":"2021-09-18T11:01:25","date_gmt":"2021-09-18T11:01:25","guid":{"rendered":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=39941"},"modified":"2021-09-18T11:01:25","modified_gmt":"2021-09-18T11:01:25","slug":"la-ensenanza-de-la-literatura-y-el-alto-costo-de-las-obras-literarias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=39941","title":{"rendered":"La ense\u00f1anza de la literatura y el alto costo de las obras literarias"},"content":{"rendered":"<p>\u00abEl h\u00e1bito y el amor a la lectura literaria forman la mejor llave que podemos entregar al ni\u00f1o para abrirle el mundo de la cultura universal\u00bb.(Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a) <\/p>\n<p>    Casi todos los tratadistas en la materia, y nuestra pr\u00e1ctica docente as\u00ed lo confirma, coinciden en postular que el modo m\u00e1s efectivo de ense\u00f1ar literatura consiste en poner al alumno en contacto directo y constante con el texto literario. <\/p>\n<p>    \u00abLa literatura-apunta Jos\u00e9 Romera Castillo \u2013 es un instrumento v\u00e1lido en la formaci\u00f3n de los individuos porque se proyecta sobre la problem\u00e1tica vital de estos, sirve para transformar la realidad y, a la vez, es instrumento de goce y placer\u00bb (Did\u00e1ctica de la Lengua y la Literatura, 1979, p\u00e1g. 145). <\/p>\n<p>    Y en lo que respecta a las metas que se persiguen con su ense\u00f1anza, el connotado metod\u00f3logo y cr\u00edtico literario espa\u00f1ol plantea que con la literatura se pueden conseguir, entre otros objetivos: <\/p>\n<p>a) Incrementar la capacidad de observaci\u00f3n, reflexi\u00f3n, an\u00e1lisis, cr\u00edtica y comunicaci\u00f3n, para conseguir que el docente no sea un aut\u00f3mata, sino due\u00f1o de s\u00ed mismo. <\/p>\n<p>b) Conocer para comprender mejor el pensamiento ajeno y, as\u00ed, ejercitar el suyo. <\/p>\n<p>c) Utilizar mejor el lenguaje, teniendo los textos literarios como espejo en donde mirarse. <\/p>\n<p>d) Proporcionar h\u00e1bitos cr\u00edticos sobre todo con el comentario de textos. <\/p>\n<p>e) Iniciar a los alumnos en la escritura creadora, es decir, en la manifestaci\u00f3n de sus pensamientos y sentimientos para desarrollar la capacidad creativa. <\/p>\n<p>    N\u00f3tese la gran importancia que en cada uno de los objetivos propuestos confiere el autor a la pr\u00e1ctica de la lectura, an\u00e1lisis y cr\u00edtica de obras literarias. Y es que el m\u00e1ximo prop\u00f3sito de todo programa, clase o curso de literatura debe estar dirigido a desarrollar la capacidad creativa, de an\u00e1lisis y el esp\u00edritu cr\u00edtico del educando, de tal manera que este cuente con las habilidades necesarias que  le permitan descubrir los valores est\u00e9ticos, as\u00ed como desentra\u00f1ar las ideas, mensaje o sentido profundo de un texto literario. <\/p>\n<p>Para que dicho prop\u00f3sito se materialice, Romera Castillo entiende que \u00ab\u2026el papel del profesor se ha de invertir al tradicional. El docente ser\u00e1 un orientador, un sembrador de semillas, no un se\u00f1or feudal. Sus conocimientos, por mucho que sepa, son d\u00e9biles, para basar en ellos su autoridad o una autoridad de saberlo todo que raya m\u00e1s con la magia que con la ciencia\u00bb. (ob. cit., p\u00e1g. 147). <\/p>\n<p>    Solo as\u00ed el estudiante encontrar\u00e1 sentido a la clase de literatura. Solo as\u00ed el profesor lograr\u00e1 vencer o desterrar, como bien lo aconsejaba el ilustre poeta Antonio Machado, \u201cla solemne tristeza de las aulas\u201d. <\/p>\n<p>Nuestro gran maestro y ling\u00fcista, Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a, en un enjundioso trabajo titulado \u00abAspectos de la ense\u00f1anza literaria en la escuela com\u00fan\u00bb, formula al respecto la siguiente pregunta: \u00bfC\u00f3mo habremos entonces de ense\u00f1ar literatura en nuestras escuelas secundarias? <\/p>\n<p>    Y acto seguido responde:  <\/p>\n<p>    \u00abDel \u00fanico modo posible: poniendo al estudiante en contacto con grandes obras. En nuestros pueblos de la Am\u00e9rica espa\u00f1ola esta manera de ense\u00f1anza demanda gran atenci\u00f3n del profesor: hay que acostumbrar al estudiante a leer mucho y hay que comprobar que lee; hay que habituarlo a la lectura de obras dif\u00edciles, allan\u00e1ndole la v\u00eda con explicaciones y aclaraciones de orden hist\u00f3rico y ling\u00fc\u00edstico, pero tambi\u00e9n haci\u00e9ndole comprender que nada de s\u00f3lido y duradero se alcanza sin trabajo\u00bb. (Tomado de la Revista Scritura, del Departamento de Letras de la UASD, No. 2, 1981. p\u00e1g.137) <\/p>\n<p>    Sabemos que en el sistema educativo dominicano resulta mucho m\u00e1s que dif\u00edcil cumplir estrictamente con estos principios metodol\u00f3gicos. La raz\u00f3n es bastante sencilla: muchas, por no decir la mayor\u00eda de   las obras maestras de la litera dominicana, hispanoamericana y universal que sabiamente recomienda leer el hijo mayor de Salom\u00e9 Ure\u00f1a, no aparecen en las librer\u00edas, muy especialmente en las ubicadas fuera de la ciudad capital, y cuando aparecen, sus precios son tan altos que ning\u00fan estudiante de escasos recursos econ\u00f3micos estar\u00eda en condici\u00f3n de comprarlas.  <\/p>\n<p>    Ante tan adversa realidad, al profesor de literatura no le queda otro camino que apelar a la poco recomendada pr\u00e1ctica del fragmentarismo, la que si bien tiene su importancia, toda vez que un fragmento, ll\u00e1mese este cap\u00edtulo, estrofa, acto, etc., puede despertar el inter\u00e9s por el contenido total de la obra, tiene de negativo que impide al alumno formarse sobre esta, esa visi\u00f3n general que s\u00f3lo se logra con la lectura completa del texto literario. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl h\u00e1bito y el amor a la lectura literaria forman la mejor llave que podemos entregar al ni\u00f1o para abrirle el mundo de la cultura universal\u00bb.(Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a) Casi todos los tratadistas en la materia, y nuestra pr\u00e1ctica docente as\u00ed lo confirma, coinciden en postular que el modo m\u00e1s efectivo de ense\u00f1ar literatura consiste en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":39943,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-39941","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39941","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=39941"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39941\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39945,"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39941\/revisions\/39945"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/39943"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=39941"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=39941"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/thelatinpostny.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=39941"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}