{"id":50536,"date":"2022-01-25T10:18:56","date_gmt":"2022-01-25T10:18:56","guid":{"rendered":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=50536"},"modified":"2022-01-25T10:18:56","modified_gmt":"2022-01-25T10:18:56","slug":"es-la-hora-de-los-hornos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thelatinpostny.com\/?p=50536","title":{"rendered":"Es la hora de los hornos\u2026"},"content":{"rendered":"<p>\u201cEs la hora de los hornos, en que no se ha de ver m\u00e1s que luz\u201d; la frase corresponde al insigne poeta cubano Jos\u00e9 Mart\u00ed y la dio a conocer en la carta que, desde Nueva York escribiera a Jos\u00e9 Dolores Poyo, su amigo y camarada.<\/p>\n<p>Acontec\u00edan los primeros d\u00edas de diciembre del a\u00f1o 1891 y a partir de entonces, el texto ha servido para interpretaciones diversas y motivaciones art\u00edsticas, pol\u00edticas y sociales. <\/p>\n<p>En el cine, la cuestionada sentencia del pr\u00f3cer fundament\u00f3 un valios\u00edsimo trabajo de Octavio Getino y \u00abPino\u00bb Solanas, dos \u201cboludos\u201d cineastas que en 1968, nos entregaron un laureado documental de car\u00e1cter hist\u00f3rico pol\u00edtico que expone el neocolonialismo y la violencia en Latinoam\u00e9rica. <\/p>\n<p>Sin embargo, pienso que la llamada \u201chora de los hornos\u201d nos puede servir para tratar de interpretar el estelar momento que se vive hoy d\u00eda en Quisqueya, especialmente por aquello de \u201clos tiempos de cambio que corren\u201d. Claro, quien les habla es un dominicano del pueblo, no genios creativos como Pino y Octavio.  <\/p>\n<p>Aclarada la intenci\u00f3n, vamos a ver si logro explicar, con la anuencia de El Maestro, Juli\u00e1n P\u00e9rez, excelso pensador y poeta de las Am\u00e9ricas, la analog\u00eda que justique el atrevimiento de una comparaci\u00f3n tan pueril. Porque es muy cierto que nuestro pa\u00eds vive un momento de trascendencia, en lo tocante a la forma de manejar el Estado pero, ello no le da la categor\u00eda que le confieren los hechos en la mente ilustre del Ap\u00f3stol cubano cuando escribi\u00f3 la simb\u00f3lica frase. <\/p>\n<p>De entrada, debemos admitir que por primera vez se ha puesto a prueba la capacidad real de resiliencia de las maquinarias pol\u00edticas. Tanto las que ostentaron el poder en los tiempos reci\u00e9n pasados, como las que lo ostentan en la actualidad; hoy est\u00e1n obligadas a reconfigurarse. En especial estas \u00faltimas, que siempre estuvieron dispuestas a dirigir el Estado pero, nunca lo manejaron a conciencia y por tanto, no pudieron mantenerse.  <\/p>\n<p>Por otra parte, la \u201cgenialidad\u201d que le supon\u00edamos a los pelede\u00edstas -indistintamente, de que fueran danilistas o leonelistas- estaba condicionada al hecho de poder disponer del presupuesto nacional como elemento de negociaci\u00f3n interna. Entre estos dos sectores del partido, el que ostentaba el poder siempre venc\u00eda al otro, hasta que en el fat\u00eddico octubre aquel, el perdedor jug\u00f3 al dilema del macho celoso, tan de moda en estos d\u00edas: \u201co m\u00eda o de nadie\u201d; y ayud\u00f3 con la divisi\u00f3n a que salieran ambos del poder. <\/p>\n<p>Una decisi\u00f3n tan desesperada como p\u00edrrica, ya que, la dama en cuesti\u00f3n (el partido PLD en ese caso) estaba herida de muerte desde hac\u00eda tiempo. Ambos pretendientes perdieron, pues, uno fue desalojado del gobierno y el otro, aunque ayud\u00f3 a sacarlo del del palacio nacional, ya no tiene la mitad de ese poderoso partido de casi dos millones de seguidores sino, una modesta porci\u00f3n. Eran fuertes cuando estaban unidos y en el poder; pero ya no, y es imposible su recuperaci\u00f3n. <\/p>\n<p>El asunto es dif\u00edcil para todos, incluidos los ganadores (PRM) que siguen generando ruidos innecesarios en lugar de cerrar filas con su comandante en jefe, que es el activo de mayor cotizaci\u00f3n en el mercado electoral actual. Su valor rebaza con creces el de su partido; y su capacidad de alianza se ha multiplicado exponencialmente, en funci\u00f3n de su concepci\u00f3n personal del gobierno, es un presidente para todos los dominicanos. <\/p>\n<p>No obstante, en medio de esta complejidad electoral, sujeta a tantas variantes, hay dos constantes que sin dudas, impondr\u00e1n el ritmo de los acontecimientos, de frente a las elecciones de 1924; porque no dependen de lo que crea o deje de creer la militancia de un partido, ni la premura de su direcci\u00f3n por volver a controlar el presupuesto nacional. <\/p>\n<p>La primera constante es la verticalidad del Presidente que da respuesta coherente a las demandas b\u00e1sicas de los electores y que se empe\u00f1a, por encima de las circunstancias, en mantener la mayor transparencia en todas las acciones del Estado; y la segunda es la disposici\u00f3n de un pueblo que por vez primera en veinte a\u00f1os, siente que se est\u00e1n enfrentando los grandes males nacionales, atendiendo a las necesidades de todos los sectores de la sociedad y no de manera exclusiva -como ha sido la costumbre- a los ligados a las estructuras del partido de gobierno. <\/p>\n<p>Todo el mundo sabe que los planes de viviendas son para los que apliquen, sean o no sean partidarios del gobierno; las becas de estudio en el extranjero ya no son para los hijos de los miembros del Comit\u00e9 Pol\u00edtico del partido; los servicios sanitarios, como se demostr\u00f3 en el manejo del Covid, est\u00e1n a disposici\u00f3n de toda la poblaci\u00f3n, incluidos los ciudadanos extranjeros; y quiz\u00e1s lo mas importante en esta apuesta por la igualdad de todos los dominicanos: hasta los sometidos por corrupci\u00f3n son -por primera vez-de uno y otro partido. <\/p>\n<p>El buen observador de las pr\u00e1cticas de Estado reconoce que, no es que \u201csimplemente el pueblo se jart\u00f3 del pelede\u00edsmo\u201d y los ech\u00f3 del poder; ni tampoco que \u201clas estrellas se alinearon\u201d en favor del futuro de los dominicanos; y mucho menos que \u201clos intereses de la geopol\u00edtica demandaban cambios del rumbo\u201d en la regi\u00f3n; sino que adem\u00e1s, hubo una conjunci\u00f3n de factores -incluidos los citados- que produjo los resultados deseados por todos. <\/p>\n<p>Ahora, los expertos, el pueblo trabajador y la gente com\u00fan, entienden que, para poder consolidar los logros que este proceso pueda arrojar, se impone que mantengamos el respaldo militante al Gran Capit\u00e1n de esta expedici\u00f3n sin precedentes en la era post trujillista. Es imperativo que cerremos filas detr\u00e1s del presidente Luis Abinader, que es sin duda, la gran revelaci\u00f3n de esta etapa de reencuentro del Estado dominicano con los intereses de las mayor\u00edas nacionales. <\/p>\n<p>Yo s\u00e9 que las comparaciones entre situaciones y procesos de orden pol\u00edtico social han de resultar siempre asim\u00e9tricas, pero no podemos negar que ciertamente, vivimos una  \u00e9poca de resurgimiento de los mejores valores patrios. Es la hora de los hornos\u2026 <\/p>\n<p>\u00a1Vivimos, seguiremos disparando!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEs la hora de los hornos, en que no se ha de ver m\u00e1s que luz\u201d; la frase corresponde al insigne poeta cubano Jos\u00e9 Mart\u00ed y la dio a conocer en la carta que, desde Nueva York escribiera a Jos\u00e9 Dolores Poyo, su amigo y camarada. 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