Hay días en los que las ideas llegan una detrás de otra, la lista de pendientes avanza y hasta ese proyecto que parecía imposible comienza a tomar forma. Pero también existen jornadas en las que abrir un documento, responder un correo o dar el primer paso parece requerir un esfuerzo extraordinario.
No necesariamente significa falta de disciplina. La motivación laboral atraviesa un escenario complejo. De acuerdo con el informe State of the Global Workplace 2026, de Gallup, apenas el 20 % de los empleados en el mundo se siente comprometido con su trabajo.
Y aunque solemos pensar en la motivación como una cuestión de voluntad, la investigación apunta a que intervienen otros factores. Un estudio publicado en 2025 en el Journal of Behavioral and Experimental Economics encontró una relación significativa entre encontrar sentido en el trabajo y el esfuerzo que las personas están dispuestas a dedicarle.
La autonomía, la sensación de competencia y la conexión con otras personas también forman parte de esa ecuación.
Por eso, recuperar el impulso puede requerir algo más que esperar a que aparezca la inspiración. En ocasiones, se trata de crear las condiciones que faciliten comenzar.
El primer paso puede ser más pequeño de lo que imaginas

Cuando una meta parece demasiado grande, pensar en todo lo que falta puede resultar paralizante. Una alternativa es dividirla en acciones concretas y pequeñas.
En lugar de pensar en terminar un proyecto completo, puede ser suficiente con abrir el documento, organizar las ideas, escribir un primer párrafo o completar una tarea específica.
El progreso no siempre se percibe como un gran avance. También puede estar en esa suma de pequeñas acciones que, con el tiempo, acercan al objetivo.
La idea aparece en una de las frases atribuidas a Vincent van Gogh: «Las grandes cosas se hacen mediante una serie de pequeñas cosas reunidas».
Cambiar el entorno también puede ayudar

El espacio en el que trabajamos y las herramientas que utilizamos forman parte de la experiencia cotidiana. Una computadora lenta, una batería que obliga a buscar constantemente un enchufe o un teléfono que dificulta realizar varias tareas pueden convertirse en pequeñas interrupciones que afectan el flujo de trabajo.
La tecnología, por sí sola, no genera motivación. Pero sí puede reducir algunas de esas fricciones y facilitar que una idea pase de la intención a la acción.
Para quienes necesitan movilidad, existen laptops diseñadas para combinar formatos delgados y livianos con herramientas de inteligencia artificial orientadas a productividad y creatividad, además de pantallas amplias pensadas para trabajar desde distintos espacios.
En el ámbito móvil, dispositivos como el Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra buscan ofrecer una experiencia de trabajo más cercana a la de una pantalla de mayor formato.
Diez frases para esos días en los que cuesta comenzar
A veces, una nueva perspectiva también puede ayudar a cambiar la manera en que enfrentamos una tarea. Estas diez frases giran alrededor de conceptos como comenzar, aprender de los errores, perseverar y continuar.
1. Friedrich Nietzsche
«Quien quiera aprender a volar algún día debe primero aprender a mantenerse de pie, caminar, correr, trepar y bailar; no se aprende a volar volando».
Antes de alcanzar una meta importante existen aprendizajes, intentos y pequeños avances. Cuando el objetivo parece demasiado grande, comenzar puede ser más importante que saber exactamente cómo llegar hasta el final.
2. Oprah Winfrey
«Hacer lo mejor que puedas en este momento te coloca en el mejor lugar para el siguiente».
No siempre podemos controlar lo que ocurrirá mañana. Concentrarnos en la tarea que tenemos delante puede convertirse en una manera concreta de avanzar.
3. Vincent van Gogh
«Las grandes cosas se hacen mediante una serie de pequeñas cosas reunidas».
Una meta ambiciosa puede resultar menos abrumadora cuando se transforma en pasos que podamos completar uno a uno.
4. Thomas Edison
«Muchos de los fracasos de la vida son de personas que no se dieron cuenta de lo cerca que estaban del éxito cuando se rindieron».
Persistir no garantiza conseguir el resultado esperado, pero abandonar demasiado pronto puede impedir descubrir hasta dónde era posible llegar.
5. H. Jackson Brown Jr.
«Dentro de veinte años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste».
La frase propone una pregunta incómoda pero útil: ¿cuánto de aquello que estamos postergando responde realmente a una decisión y cuánto al temor de intentarlo?
6. Dale Carnegie
«Desarrolla el éxito a partir de los fracasos. El desaliento y el fracaso son dos de los peldaños más seguros hacia el éxito«.
Un error no necesariamente representa el final de un proceso. También puede mostrar qué necesita ser modificado antes de volver a intentarlo.
7. Helen Keller
«Podemos hacer cualquier cosa que queramos si perseveramos el tiempo suficiente».
El progreso no siempre depende de avanzar rápidamente. En ocasiones, continuar es lo que permite mantener vivo un objetivo.
8. Vince Lombardi
«La diferencia entre una persona exitosa y las demás no es la falta de fuerza ni de conocimiento, sino la falta de voluntad«.
La preparación y las habilidades son importantes, pero también lo es la disposición para continuar trabajando por aquello que queremos alcanzar.
9. Winston Churchill
«El éxito no es definitivo; el fracaso tampoco: lo que cuenta es el valor para continuar«.
Un buen resultado no determina necesariamente lo que ocurrirá después, del mismo modo que un tropiezo no tiene por qué definir todo el camino.
10. Albert Einstein
«En medio de la dificultad se encuentra la oportunidad«.
Un problema puede obligarnos a cambiar de perspectiva, buscar otra solución o descubrir posibilidades que antes no habíamos considerado.
La motivación también puede aparecer después de comenzar
Esperar a sentirse completamente motivado para iniciar una tarea puede convertirse, paradójicamente, en otra forma de postergarla.
A veces ocurre al revés: damos un primer paso, completamos una pequeña tarea y ese movimiento inicial genera suficiente impulso para continuar.
Puede ser cambiar de espacio, conversar con alguien, dividir una tarea, reconocer lo que ya hemos conseguido o utilizar una herramienta que reduzca obstáculos innecesarios.
No todos los días tienen que ser extraordinarios ni todas las jornadas tienen que terminar con una gran conquista. Hay días en los que avanzar mucho es posible y otros en los que avanzar un poco ya representa progreso.












