Señores, quiero expresar públicamente mi admiración y reconocimiento por el extraordinario trabajo que vienen realizando Luisín Martí y su equipo de producción a través del programa “Noche Duerma”.
Si yo tuviera alguna participación en las decisiones de los Premios Soberano, no lo pensaría dos veces para proponer a Luisín Martí y a su productor como merecedores del Soberano del Año.
Tengo tres razones fundamentales para hacer esta afirmación.
Primero: la extraordinaria calidad del sonido. Como conocedor de la industria musical, debo reconocer que el sonido que sale de ese estudio es sencillamente espectacular. La calidad de audio, la mezcla y la presentación musical están a un nivel impresionante. ¡Mis felicitaciones a los responsables de esa producción!
Segundo: el rescate de nuestros artistas. Este programa ha logrado algo que merece un reconocimiento especial: devolverles el protagonismo a músicos y agrupaciones que durante años permanecieron prácticamente olvidados. Frente a esa realidad, resulta admirable encontrar un espacio donde se valore el talento y se abran nuevamente las puertas a nuestros músicos.
Tercero: el renacimiento de nuestras grandes orquestas. He observado cómo agrupaciones de extraordinaria trayectoria han vuelto a motivarse, reunirse y ensayar con un entusiasmo que hacía tiempo no se veía. Algunas están sonando incluso mejor que muchas agrupaciones actualmente establecidas.
Es impresionante ver cómo sus músicos y cantantes parecen haber rejuvenecido. La energía, la calidad musical, la presencia escénica y el entusiasmo que proyectan son dignos de admiración.
Puedo mencionar, entre otros ejemplos, a Tierra Seca Sin Fronteras y la Orquesta Internacional, agrupaciones que han demostrado que el talento verdadero nunca desaparece; simplemente necesita una oportunidad para volver a brillar.
He visto muchas presentaciones y puedo decir que este programa está haciendo una contribución extraordinaria a la preservación, promoción y dignificación de nuestra música.
Luisín Martí no está haciendo solamente un programa de televisión; está rescatando parte de nuestra historia musical, devolviéndoles la ilusión a nuestros artistas y permitiendo que nuevas generaciones conozcan el talento de grandes agrupaciones dominicanas.
Por estas razones, considero que Luisín Martí, su productor y todo su equipo merecen uno de los más altos reconocimientos de los Premios Soberano.
¡Para mí, el Soberano del Año en la televisión dominicana tiene nombre: “Noche Duerma”!
Y lo digo con conocimiento, respeto y admiración por nuestra industria
Att: José Cruz












