Familiares y amigos de Darrel Anthony Rodríguez, el joven dominicano de 26 años asesinado a tiros el sábado en una estación del metro de Manhattan, pidieron justicia y que el responsable sea capturado.
Rodríguez murió baleado tras una discusión en la plataforma de la estación de la Séptima Avenida y la calle 53. Recibió un disparo en el pecho y fue declarado muerto en el Hospital Bellevue.
Criado en University Heights, Rodríguez era muy querido en la comunidad. Su padre es dueño de una barbería del barrio.
“Era un buen muchacho. No entendemos por qué le hicieron esto”, dijo entre lágrimas un amigo de la infancia.
Su hermano gemelo, Derick Rodríguez, militar radicado en Texas, expresó su dolor al New York Times: “Es como un agujero negro en el corazón. Es mi otra mitad”.
La familia exige que el caso no quede impune.
SOSPECHOSO SIGUE PRÓFUGO
El NYPD busca a un hombre captado por cámaras con capucha roja y mascarilla negra. Está armado y es considerado peligroso.
Según la Policía, el ataque ocurrió poco después del mediodía, desatando pánico entre cientos de usuarios que intentaban salir del andén.
CRECE LA INSEGURIDAD EN EL METRO
Este es el séptimo homicidio en el transporte público de Nueva York en 2026, por encima de los cuatro de todo 2025, lo que aumenta el temor entre los pasajeros.
La familia de Rodríguez insiste: quieren justicia.












