Una dominicana fue arrestada en Estados Unidos por presuntamente intentar registrarse como votante mediante una declaración falsa de ciudadanía, en el marco de las investigaciones federales contra extranjeros acusados de irregularidades en procesos electorales.
El caso fue anunciado este lunes por Homeland Security Investigations (HSI) Philadelphia, que informó sobre el arresto de Rosanny Fabre Villa, de 28 años, ciudadana de la República Dominicana y residente permanente estadounidense, acusada de presentar una solicitud fraudulenta de inscripción electoral en el condado de Berks, Pensilvania.
De acuerdo con el Departamento de Justicia, Fabre Villa habría presentado el documento el 3 de marzo de 2026, en el que afirmó falsamente ser ciudadana estadounidense, pese a saber que no tenía esa condición.
La acusación formal sostiene que intentó registrarse para votar mediante esa declaración. El expediente divulgado por las autoridades no la acusa de haber emitido un voto en una elección federal.
Si es declarada culpable, enfrenta una pena máxima de cinco años de prisión y una multa.
El agente especial a cargo de HSI Philadelphia, Nathan Abel, aseguró que la institución continuará trabajando con otras agencias para investigar y llevar ante la justicia a quienes infrinjan las leyes electorales federales.
OTROS DOMINICANOS ACUSADOS
El caso de Fabre Villa se suma a otros procesos judiciales que involucran a ciudadanos dominicanos en Estados Unidos por presuntas irregularidades relacionadas con el registro electoral, la participación en elecciones federales y declaraciones durante trámites migratorios.
En Nueva Jersey, Lizabeth Almonte Rosa, de 24 años, fue arrestada el 7 de octubre por presuntamente haberse registrado para votar y participado en elecciones federales cuando todavía no era ciudadana.
Según la Fiscalía federal de Nueva Jersey, Almonte Rosa se registró como votante en diciembre de 2021 y habría participado en las primarias de junio de 2022 y en las generales de noviembre de ese año.
Posteriormente, cuando solicitó la naturalización, habría negado haberse registrado o haber votado. Obtuvo la ciudadanía estadounidense en abril de 2024 y enfrenta cargos por votar siendo extranjera y por procurar ilegalmente la ciudadanía mediante declaraciones falsas.
Otro caso es el de Randy Pierre-Louis, ciudadano dominicano y residente permanente, acusado el 23 de octubre en Nueva York de realizar declaraciones falsas relacionadas con el registro electoral y cometer fraude de visado.
Fue arrestado por agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y compareció ante un tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York. Según las autoridades, ingresó a Estados Unidos en julio de 1990.
En Carolina del Norte, Luis Alberto DeJesus, de 50 años, dominicano y residente permanente, también fue acusado de votar siendo extranjero y de realizar una declaración falsa de ciudadanía para participar en una elección federal.
Según el Departamento de Justicia, habría afirmado ser ciudadano en una solicitud de voto anticipado y posteriormente habría participado en las elecciones del 30 de octubre de 2024, pese a saber que no tenía esa condición. Enfrenta hasta cinco años de prisión por la declaración falsa y hasta un año por votar siendo extranjero.
OFENSIVA FEDERAL CONTRA EL FRAUDE ELECTORAL
Los procesos forman parte de una serie de investigaciones anunciadas por autoridades federales en distintos estados.
Este lunes, el Departamento de Justicia informó sobre la presentación de cargos contra 63 personas por delitos que incluyen votar sin ciudadanía estadounidense, presentar solicitudes fraudulentas de inscripción electoral y realizar declaraciones falsas de ciudadanía.
Según el fiscal general interino, Todd Blanche, durante las últimas nueve semanas las autoridades han acusado a 195 extranjeros en 25 estados por delitos relacionados con el voto y el registro electoral.
Desde el inicio de la actual administración, la cifra asciende a 239 personas acusadas por delitos vinculados con fraude electoral, de acuerdo con las estadísticas oficiales.
Las autoridades sostienen que únicamente los ciudadanos estadounidenses pueden participar en las elecciones federales.












