La expresidenta interina de Bolivia Jeanine Áñez completó este domingo tres meses de reclusión por el caso llamado «golpe de Estado», justo en el mismo día de su cumpleaños en el que aseveró que es un «trofeo» del Gobierno boliviano.
«El MAS ha decidido que el trofeo de la venganza siga detenida en una cárcel, y aquí estoy, cumpliendo años y 90 días como presa política», señaló la exmandataria en un manuscrito que fue publicado en sus redes sociales que son administradas por sus familiares.
El texto de Áñez, de unas dos carillas, expresa situaciones íntimas como el alejamiento de su familia en especial de su madre que en la víspera también cumplió años y una segunda en la que se refiere al momento en que asumió la Presidencia del país, durante la crisis política y social de fines de 2019.
LA EXPLICACIÓN DE LA CRISIS
«Cuando en noviembre de 2019 asumí la presidencia de Bolivia, fui consciente de la necesidad que tenía nuestra patria, asumí con la responsabilidad de frenar la violencia devolvernos la paz y el camino juntos hacia la reconciliación», expresó Áñez, de 54 años.
La exmandataria está detenida preventivamente desde mediados de marzo en una cárcel de La Paz acusada por terrorismo, sedición y conspiración, por una denuncia que presentó la exdiputada del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) Lidia Patty.
Junto a ella también cumplen arresto los que fueron sus ministros de Justicia y Energías, Álvaro Coímbra y Rodrigo Guzmán, respectivamente, además de algunos exjefes militares.
Esta denuncia también está dirigida al gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, y su padre José Luis Camacho Parada, sobre los que la justicia no ha tomado acciones, y otros excolaboradores de Áñez varios que se han declarado en la clandestinidad o han salido del país.
El Gobierno expresó que este proceso contra Áñez se centra en actos previos al cargo de mandataria, cuando era legisladora, por lo que derivó en un proceso ordinario y no un juicio de responsabilidades.











