El papa defiende el celibato de los sacerdotes. «Es un don que requiere relaciones sanas», ha puntualizado Francisco, que recomienda tener amigos y rezar para que no se convierta en «un peso insoportable».
El sumo pontífice ha respondido así, en la apertura de un simposio sobre el sacerdocio, a un grupo de obispos europeos que pide flexibilizar esta exigencia de la Iglesia católica.
«La distorsión de la vocación ocurre siempre que olvidamos que la vida sacerdotal se debe a los demás, al Señor y a las personas que nos ha confiado. Olvidar esto está en la raíz del clericalismo del que ha hablado el cardenal Ouellet y sus consecuencias. El clericalismo es una perversión».











