Defensores de los derechos humanos pidieron que se borrara un homenaje pintado al general Mladic, condenado por crímenes de guerra.
Enfrente, un grupo de ultraderechistas serbios gritaba lemas en apoyo a Ratko Mladic y contra los activistas, que les respondían calificándolos de «fascistas».
Mladic, comandante militar serbobosnio, fue condenado por la Justicia internacional a cadena perpetua por genocidio en relación con la matanza de unos 8.000 musulmanes de Srebrenica y por otros crímenes cometidos en Bosnia Herzegovina.












